Volvo XC60 2018: probamos la versión diésel más interesante

La pugna dentro del segmento de los todacaminos Premium está más interesante que nunca. Frente al tradicional dominio de los representes alemanes, otros fabricantes, como Volvo, han puesto toda la carne en el asador, como demuestra el nuevo XC60 2018.

En este sentido, hemos probado una combinación del representante sueco bastante equilibrada. La mezcla del acabado Inscription, con el propulsor de ciclo diésel D4, de 190 CV, la tracción integral AWD y el cambio automático de ocho velocidades, conforman un vehículo sumamente apetecible.

Además, la evolución sufrida por esta segunda generación acerca, más que nunca, al todocamino nórdico a los mejores representantes de la categoría. Veamos cuáles son esos cambios.

 

Una estética inspirada en el XC90

Para valorar la evolución en el diseño del nuevo XC60, debemos remitirnos obligatoriamente a su hermano mayor, el XC90. De hecho, reproduce numerosos códigos de estilo, como las ópticas principales, la parrilla o los trazos de los pilotos. En definitiva, el todocamino medio de Volvo sigue la línea estilística que, desde hace poco, también adopta el nuevo XC40.

Pero volviendo a nuestro protagonista, otro punto en común con sus hermanos mayores, representados por los S90, V90 y XC90, es la plataforma modular SPA. Esta elección le permite disfrutar, dentro de su gama, de una versión híbrida.

Prueba Volvo XC60 2018 Inscription D4 AWD Aut.
Prueba Volvo XC60 2018 Inscription D4 AWD Aut.

Respecto a las dimensiones, el modelo sueco mide 4,69 metros de longitud, por 1,90 de anchura y 1,66 de altura. El maletero, por su parte, ofre...