Estamos de acuerdo en que tomar prestado un vehículo de otra marca aliada, sin apenas realizar cambios estéticos, no es la manera más decorosa de completar una gama, pero también es cierto que Mitsubishi corría serio peligro de desaparecer en Europa, con lo cual nos vale como solución para que se mantenga en el mercado y compita en segmentos clave. 

No hace falta decirte que el ASX es un clon del Renault Captur, de ahí que herede las numerosas cualidades del modelo galo y, de hecho, compartan línea de producción en Valladolid. Después de analizar la versión híbrida de 145 CV, hemos querido probar ahora la opción híbrida enchufable de 160 CV, con la etiqueta 0. No ofrece unas prestaciones muy elevadas, pero a cambio su eficiencia resulta magnífica. 

El Mitsubishi ASX 160 PHEV, en cinco puntos clave

Galería: Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV Kaiteki+ 2023

Diseño

Resulta curioso cruzarte con gente que, después de un rápido vistazo al coche, vuelve a mirarlo, pero esta vez con cara sorprendida. Sí, han visto algo raro en él y es el logotipo de la marca japonesa en el frontal o la palabra 'Mitsubishi' en la trasera, junto con la parrilla corporativa Dynamic Shield y la inscripción 'Plug-in Hybrid EV' en el lateral. 

Por lo demás, nada cambia frente al Captur. Tampoco las proporciones, con una longitud de 4,23 metros de longitud, bastante notable dentro de los SUV urbanos. La toma de carga se encuentra en el lateral derecho del vehículo, encima del paso de rueda trasero, y alimenta una batería de 10,5 kWh brutos.  

A una potencia de 3,7 kW estará lista en alrededor de tres horas, lo que no es un tiempo referencia dentro de los PHEV. La autonomía eléctrica tampoco es de las mejores: 49 km homologados, que son entre 35 y 40 reales. Por cierto, resulta curioso que el sistema de escape esté tan expuesto por su posición baja, aunque sólo te puede afectar si sueles conducir por caminos algo rotos. 

Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV

Interior

Obviamente, en el habitáculo tampoco se han producido cambios para diferenciarlo del Renault. Tan sólo son diferentes el logotipo del volante y el vehículo que aparece en los programas de conducción (Pure, Sport y el adaptativo My Sense, en el que se puede modificar la asistencia de la dirección).

En el acabado tope Kaiteki+, la instrumentación digital llega a las 10 pulgadas y la pantalla central, en formato vertical, a las 9,3. La conectividad para dispositivos con Android Auto y Apple CarPlay se realiza de forma inalámbrica.

En el salpicadero, disponemos de la tecla EV para forzar el uso eléctrico si se dan las condiciones para ello (el equivalente al programa Pure). Por supuesto, podemos ver la carga de la batería y el funcionamiento del sistema híbrido en cualquiera de las dos pantallas.

Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV

El espacio interior es bueno, de tal forma que cuatro adultos de talla media se pueden acomodar perfectamente. Como es lógico, la quinta plaza resulta más estrecha que las laterales. Por cierto, cabe destacar la regulación longitudinal de la segunda fila de asientos, para adaptar el coche a nuestras necesidades de transporte.

Como en muchos PHEV, la capacidad del maletero queda sensiblemente mermada por la integración de la batería. En este caso, el volumen baja hasta los 260 litros, aunque puede alcanzar los 375 con el asiento posterior adelantado. Hay además un pequeño doble fondo debajo del plano de carga. 

Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV

Mecánica

Los 160 CV combinados del Mitsubishi ASX 160 PHEV surgen de un motor atmosférico de gasolina, con 1,6 litros y 92 CV, más una unidad eléctrica de 67 CV. Hay otra mecánica 'ecológica' de 34 CV, pero sólo actúa como generador de electricidad.

Todo se gestiona a través de la transmisión automática Multimodo, carente de embrague y de levas, que como hemos comentado en otras ocasiones, funciona mejor que una CVT de variador continuo, pero no es tan suave ni efectiva como otra con convertidor de par o de doble embrague. No obstante, pasa desapercibida en la mayor parte de las ocasiones, salvo cuando queremos exprimir el tren motriz, pues revoluciona bastante el motor de combustión, si bien lo hace de forma momentánea. A cambio, dispone de un modo B para retener más y ganar autonomía eléctrica.  

Las prestaciones son normales (10,1 segundos y 170 km/h), pero conviene aclarar que la sensación al volante es que el empuje resulta aún mayor, sobre todo cuando actúan combinadas las dos mecánicas (de gasolina y eléctrica). Eso sí, los 160 CV en un SUV urbano diésel o gasolina puros, con turboalimentación, generarían una aceleración y una velocidad punta más destacadas, ciertamente.

Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV

En marcha

Seguro que te encantan la suavidad y el silencio mecánico (salvo en momentos puntuales) del coche, que no entran en conflicto con un empuje inicial, saliendo desde parado, muy agradable utilizando únicamente el motor eléctrico. Aun con la batería descargada, tarda en conectarse la mecánica de combustión, lo que va en beneficio del consumo. 

El tacto del pedal del freno resulta natural y, desde el punto de vista de la eficiencia, el ASX 160 PHEV hace olvidar a los diésel, pues después de resetear el ordenador de a bordo tras agotarse la batería, hemos fijado un gasto de 5,7 litros cada 100 km. Es más, en ciudad esa cifra puede mantenerse o incluso descender alguna décima por el mayor protagonismo de la parte eléctrica. 

Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV
Prueba Mitsubishi ASX 160 PHEV

Como buen PHEV, el SUV japonés dispone de la función E-Save, que permite mantener o recargar en marcha la batería, aunque ese uso obliga a un mayor consumo de gasolina. Recuerda que, por norma general, siempre queda una pequeña reserva de electricidad cuando se agota la batería para funcionar en modo híbrido y disponer de los 160 CV en adelantamientos o largos repechos, algo que se nota por el brío del coche.

La posición de conducción es algo elevada, quizá demasiado, porque personas altas como yo rozan con el tapizado del techo panorámico eléctrico y pierden algo de visibilidad en la ciudad. Dinámicamente, el ASX se muestra cómodo y mantiene bien la compostura en zonas de curvas, aunque no tiene el tacto de un utilitario, con una carrocería más baja y, sobre todo, un menor peso. En cuanto a la sonoridad aerodinámica, podemos calificarla como correcta, sin más. 

Equipamiento y precio

Es muy fácil resumir el acabado Kaiteki+: todo viene de serie, excepto la pintura y el techo negro en contraste. Por lo tanto, a lo ya citado, podemos añadir climatizador automático, acceso y arranque sin llave, cristales oscurecidos, navegador, llantas de aleación de 18 pulgadas bicolor, equipo de sonido Bose, pilotos LED, base de carga inalámbrica, reconocimiento de señales de tráfico y un larguísimo etcétera. 

El precio que pide Mitsubishi por el ASX más exclusivo de su gama es 40.790 euros, aunque ahora mismo hay en vigor un descuento directo de 1.200 euros, quedándose la tarifa en 39.590 euros. Recuerda que debes adquirir un punto de carga para casa e instalarlo, para poder sacar el máximo partido a este vehículo. 

¿Te interesa el coche, pero lo quieres más barato? Lo tienes desde 22.290 euros con todas las rebajas posibles con un motor turbo de gasolina de 90 CV. También hay otro gasolina de 140 CV y un híbrido no enchufable de 145.   

Mitsubishi ASX 160 PHEV Kaiteki+

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, atmosférico, 1.598 cm³, 92 CV + 2 eléctricos
Motor Delanteros transversales de 67 y 34 CV
Potencia 160 CV combinados
Par máximo N.D.
Batería 10,5 kWh (brutos)
Autonomía eléctrica 49 km
Caja de cambios Automática, Multimodo
0-100 km/h 10,1 s
Velocidad máxima 170 km/h
Consumo 1,4 l/100 km (batería cargada)
Tracción Delantera
Longitud 4,23 m
Anchura 1,80 m
Altura 1,57 m
Peso en vacío 1.540 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 261-375 l
Precio base 40.790 euros