Además de contar con una imagen vanguardista y un motor agradable y eficiente, el modelo japonés disfruta de las mismas ventajas que un híbrido.

Desde su presentación, rápidamente, el Mazda3 2019 ha sido uno de los compactos que más expectación ha levantado en los últimos tiempos. Principalmente, por su diseño, que rompe con lo establecido hasta el momento. A fin de cuentas, se trata del primer modelo de una nueva etapa para Mazda: la segunda generación del lenguaje KODO.

Pero además de imagen, tiene mucho más que ofrecer, tal y como puedes descubrir en esta prueba, en la que analizamos un Mazda 3 5p Zenith SKYACTIV-G 2.0 122 CV. Por ejemplo, su nuevo motor de gasolina, que le permite obtener el distintivo ambiental Eco de la Dirección General de Tráfico (DGT).

Galería: Prueba Mazda3 2019

Antes de entrar en materia, déjame apuntar un aspecto importante: el modelo definitivo se ha inspirado, claramente, en el prototipo Kai. Y eso, a priori, siempre suele traducirse en buenos resultados de ventas. Si no, que se lo pregunten a los Range Rover Evoque, Nissan Juke, Toyota C-HR...

Además, si buscas algo más 'serio' o necesitas un vehículo con algo más de maletero, siempre puedes decantarte por la variante de tres volúmenes de la gama, conocida como Mazda 3 Sedán 2019, de la que ya hemos hablado en ocasiones anteriores. 

Con 4,66 metros de longitud, 1,80 de anchura y 1,44 de altura, nos encontramos ante un compacto de cinco puertas, en el que llaman la atención algunos rasgos bastante característicos: un capó muy alargado, una superficie lateral acristalada reducida y una marcada caída en la zaga.

Por supuesto, cuenta con ópticas de tipo LED, las llantas de aleación de 18 pulgadas están incluidas de serie, por la pintura Soul Red hay que pagar 800 euros y la trasera se completa con una salida de escape a cada lado.

 

Mazda3 2019: por dentro, elegante y sencillo

Lo primero que llama la atención al acceder al habitáculo es lo simple que resulta. Incluso, podría llegar a decirse que es poco vistoso, si lo comparamos con lo que ofrecen algunos rivales, tanto Premium como generalistas. 

Eso sí, transmite una sensación de calidad bastante elevada y cuenta con gran cantidad de acabados mullidos. Además, el diseño es limpio y ordenado y eso me gusta; sobre todo, porque te permite centrarte en lo importante: la conducción.

Para ello, se cuenta con el apoyo de una instrumentación digital, con agujas físicas, y un sistema de proyección de información a color, en el que se muestran datos valiosos, como la velocidad a la que se circula o las indicaciones del navegador. 

Prueba Mazda3 2019
Prueba Mazda3 2019

Respecto al sistema multimedia, recibe el nombre de Mazda Connect, cuenta con una pantalla de 8,8 pulgadas, orientada al conductor, y es compatible con los protocolos de conectividad Android Auto y Apple CarPlay. Respecto al manejo, se lleva a cabo desde un mando de control, con distintos botones y un selector circular, por lo que resulta bastante intuitivo. 

¿Qué mejoraría del habitáculo? Sinceramente, prescindiría de los distintos acabados en 'negro piano', demasiado proclives a los arañazos y a acumular suciedad. 

Prueba Mazda3 2019

Mazda3 2019: con el espacio justo

Sin abandonar el habitáculo, la postura al volante es mejor que la del modelo anterior, cuenta con multitud de opciones de reglaje y no faltan huecos para depositar objetos. 

Por su parte, las plazas traseras no son las más espaciosas de la categoría, lo que no significa que no sean buenas. A fin de cuentas, pueden dar cobijo sin problema a dos adultos, pero se nota que el diseño exterior ha primado sobre todo lo demás. Algo que se percibe en el acceso o en el hecho de que, una vez acomodado en ellas, uno se dé cuenta de que la ventanilla es muy pequeña.

Algo parecido pasa con el maletero, que declara 358 litros de capacidad. Es cierto, no es una mala cifra, pero tampoco marca la pauta en la categoría. 

Prueba Mazda3 2019

Los 122 CV... ¿son suficientes?

A la espera de la llegada del motor de gasolina SKYACTIV-X de 181 CV, que es prácticamente inminente, la gama se compone de dos opciones: el 2.0 SKYACTIV-G que ponemos a prueba, con 122 CV, y el turbodiésel 1.8 SKYACTIV-D, de 116.

Centrándonos en nuestro protagonista, atmosférico y con cuatro cilindros, anuncia 122 CV a 6.000 rpm y un par máximo de 213 Nm a 4.000 vueltas. Datos que se acompañan con un esquema de tracción delantera y una caja de cambios manual, de seis marchas. 

Comparado con lo que ofrecen sus rivales, no ofrece el empaque a bajo régimen de los propulsores turboalimentados, pero su refinamiento es muy elevado y sube de vueltas con alegría, estirando hasta más allá de las 6.000 rpm. Del mismo modo, no se queda corto de prestaciones, ya que alcanza los 197 km/h y acelera de 0 a 100 en 10,4 segundos.

¿Otros puntos a su favor? El funcionamiento del sistema de desconexión de cilindros es prácticamente imperceptible y el consumo de combustible resulta muy ajustado: el dato oficial es de 5,2 litros cada 100 kilómetros y es muy difícil verlo por encima de los 6,0 en condiciones 'reales'. 

Prueba Mazda3 2019
Prueba Mazda3 2019

En la moderación del consumo también participa un sistema de hibridación ligera (o mild-hybrid), dotado de una unidad eléctrica auxiliar de 6 kW, que actúa como generador y motor de arranque, y una pequeña batería de iones de litio, en la que se almacena la energía regenerada en las fases de frenada y deceleración. 

Además de asistir al motor de gasolina en fases de aceleración, le sirve para obtener la pegatina Eco de la DGT; lo que hoy por hoy puede ser una gran ventaja, en términos de movilidad, dependiendo de donde vivas. 

En marcha, a la altura de los mejores

Sin necesidad de contar con una suspensión adaptativa, el Mazda3 2019 presume de una puesta a punto del chasis bastante equilibrada. En ciudad y su entorno, me parece un coche confortable, con el que es posible disfrutar de la conducción del día a día. 

Por su parte, cuando te enfrentas a una carretera de montaña, el conjunto sorprende por su agilidad y sensación de aplomo, sin llegar a descomponerse nunca y demostrando que es capaz de 'virar plano'. Otros aspectos que me gustan son la dirección, tremendamente informativa, y la caja de cambios manual, que presenta un tacto exquisito.  

Respecto al precio, te diré que esta variante del Mazda3 2019 cuesta 26.115 euros, sin tener en cuenta los descuentos que ofrece la marca. Una cifra interesante, si consideramos el equipamiento que incluye: tapicería de cuero, cámara trasera de asistencia al aparcamiento, control de velocidad de crucero adaptativo, sistema de frenado de emergencia automático con detección de peatones... y todo lo mencionado a lo largo de la prueba.

Dicho esto, unas líneas más arriba, tienes un enlace donde puedes descubrir las tarifas de la gama de un compacto que ha llegado para ponerlo todo patas arriba. 

Mazda 3 5p Zenith SKYACTIV-G 2.0 122 CV

Motor Gasolina, 4 cilindros en línea, atmosférico, 1.998 cm3
Potencia 122 CV a 6.000 rpm / 213 Nm a 4.000 rpm
Caja de cambios Manual, 6 velocidades
0-100 km/h 10,4 s
Velocidad máxima 197 km/h
Consumo 5,2 l/100 km
Peso en vacío 1.274 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 358 l
Precio base 26.115 euros