Aquí están un probador profesional y su hijo, apasionado por los coches: ponlos juntos en un Ferrari V12 y descubre el efecto que produce.

"Los niños de hoy solo piensan en jugar con su smartphone... Solo se divierten con los dichosos teléfonos y las tabletas". ¿Cuántas veces has oido frases como estas? Desde luego, en parte son ciertas, aunque también la culpa puede que no sea del todo suya: a veces, son los padres los que, para entretener sus hijos, los ponen frente a una pantalla.

Pero vale la pena hacer la prueba, poner a los pequeños frente a algo físico y 'analógico' (no solo un Ferrari, por supuesto) y descubrir cómo reaccionan frente a algo tan sencillo como una pelota o un charco. Desde luego, los pequeños de hoy en día son capaces de entretenerse como los del pasado.

De tal palo, tal astilla

Probar coches (algunos tan especiales como un Ferrari) es un auténtico privilegio, así como un sueño que se ha hecho realidad... Pero la verdadera suerte es tener un hijo que comparta tu misma pasión.

Ferrari GTC4 Lusso

En resumen, soy un tipo afortunado, como canta algún famoso músico, porque no solo trabajo con alguno de los mejores coches del mundo; además, mi hijo siente esa misma pasión. Y, aunque solo sea por un día, podré llevarlo conmigo, incluso siendo consciente del riesgo que tengo de enfrentarme a una infinita sesión de "papá, ¿por qué... ?".

Entusiasmo fuera de lo común

Por razones obvias, Leonardo, que así se llama mi hijo, ya ha visto muchos coches; algunos, realmente extraordinarios. Pero un Ferrari siempre es algo especial. Y si se disfruta en Maranello, todavía más.

Ferrari GTC4 Lusso

Ante todo, seguridad

Hablé antes de la suerte: la de los niños de hoy en día, cuando se trata de viajes en automóvil, se llama seguridad. Hace solo veinte años, era normal verlos de pie, entre los asientos traseros, con todos los riesgos que podrían producirse con un impacto o algo tan frecuente como una frenada de emergencia.

Desafortunadamente, todavía hay algunas personas inconscientes que circulan de esta manera, aunque por suerte, son excepciones. Los sistemas de retención infantil son obligatorios y se utilizan en la mayoría de los casos.

De hecho, Cybex ha creado uno específico para los modelos del 'Cavallino': se llama 'Cybex per la Scuderia Ferrari' y es parte de una línea de producto que también incluye objetos como cochecitos, portabebés y bolsas de todo tipo.

Ferrari GTC4 Lusso

El Ferrari para usar con hijos

Solo hay uno que responda a esa descripción: el GTC4Lusso. Un gran turismo de cuatro plazas, donde el número 12 es el protagonista. De que así sea, se ocupan los 12 cilindros de su motor 6.2 de gasolina.

Un automóvil como este es la demostración concreta de que estas increíbles máquinas, incluso en un niño del año 2018, pueden tener efectos magníficos. Por supuesto, es un caso excepcional, el de un Ferrari con un sonido en vías de extinción como es el de un V12 único.

Pero estoy convencido de que, si se hacen de la manera adecuada, los deportivos del mañana también podrán emocionar. Sí, incluso aquellos al alcance de todos los bolsillos, si se diseñan con el corazón.

Galería: Ferrari GTC4 Luxury, contado por un niño.