Este coche eléctrico se sitúa a medio camino entre un monovolumen, un SUV, una berlina... y el Halcón Milenario.

Si quieres pasar desapercibido, y conduces un Tesla Model X 90D 2017, no te va a resultar sencillo. Este SUV eléctrico es, probablemente, uno de los automóviles que más atrae a los peatones por las calles. Sobre todo, cuando abres sus puertas, de tipo alas de halcón. De hecho, diría que hoy me han mirado más que con el Aston Martin que conduje hace unos días. 

Hay que decir que, tras la llegada del Tesla Model S, introducirse en el segmento de los SUV de lujo parecía un paso lógico. Y una jugada maestra de Elon Musk, teniendo en cuenta que supondría anticiparse en una categoría en la que pronto estarán presentes Audi, Mercedes, Jaguar... Así que nos hemos puesto al volante de este todocamino eléctrico para comprobar de lo que es capaz. 

Tesla Model X 90D

Tesla Model X 90D: puertas de Halcón Milenario

El diseño del Tesla Model X 90D 2017 es imponente. Asentado sobre la plataforma del Model S, tiene unas dimensiones propias de una berlina de lujo: 5,0 metros de largo, 2,3 metros de ancho y 1,7 metros de alto. Así que para aparcarlo, ya puedes tener una buena plaza de garaje... o un aparcamiento completo. Curiosamente, pese a su descomunal tamaño, cuenta con un espectacular coeficiente aerodinámico (Cx) de tan solo 0,24.

Las puertas tipo alas de halcón son tan impresionantes como su acelaración de 0 a 100 km/h en 5,0 segundos.

Y luego están las puertas traseras, las famosos "Falcon Wings", que se extienden como alas de halcón para facilitar la entrada a los asientos traseros. El efecto visual es impresionante: al abrirlas, alcanzan los 2,20 metros de altura y, además, están dotadas de unos sensores que impiden que impacten contra el techo o contra otros coches.  

Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D

Tesla Model X 90D: el SUV del futuro

Accedemos al interior. Y las puertas, como por arte de magia, se cierran también automáticamente. Para ello, solo hace falta que el conductor pise el pedal de freno una vez que esté acomodado en su asiento, para que la puerta del conductor se cierra de forma automática. Una idea de lo más original, a diferencia del salpicadero, prácticamente calcado al del Tesla Model S

Por lo demás, de puertas hacia dentro es fácil percibir el mismo nivel de lujo en los materiales, con un interior tapizado con cuero, Alcántara y una consola central dominada por una pantalla táctil de 17 pulgadas. Sin duda, es bonita y algunos la adorarán... pero que centralice todas las funciones del coche no siempre es una buena noticia, ya que acciones a priori sencillas, como encender los faros antiniebla, pueden volverse complejas. 

Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D

Otra de las cosas positivas del Tesla Model X es la sensación de espacio que surge al acceder al interior que, además, se ve acentuada por su impresionante parabrisas de gran formato. El techo panorámico no llega a las plazas traseras, a consecuencia de las puertas "Falcon Wings". A cambio, incluye unas pequeñas ventanillas en el techo, que hacen que las plazas traseras sean más luminosas.

Y dicho sea de paso, este Tesla se puede escoger con cinco, seis o siete plazas. La versión que estamos probando cuenta seis, distribuidas en tres filas de dos asientos. Las dos primeras serían dignas de una limusina, mientras que la tercera, con un espacio para las piernas más limitado, solo son apropiadas para niños... o para adultos en desplazamientos cortos. Al menos, la segunda fila es deslizante, algo que permite jugar con el espacio disponible.

El Tesla Model X 90D incorpora dos maleteros. Uno en la parte delantera, con 187 litros de capacidad y, otro, de 1.410 litros, en la parte trasera. Es enorme, pero teniendo en cuenta las dimensiones exteriores, entra dentro de lo que se podría considerar normal.

Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D

Ya tengo ganas de empezar a conducir

Cuando uno tiene entre manos un Tesla y prueba su empuje, solo tiene ganas empezar a conducir. Sin embargo, las primeras maniobras no son nada tranquilizadoras. Este coche es enorme, la visibilidad es muy limitada y siento que, en cada giro, estoy poniendo en peligro la vida las llantas de 22 pulgadas.

La version del Tesla Model X que estoy probando es el 90D, dotada de un propulsor de 422 CV, propulsión trasera y una autonomía, al menos sobre el papel, de 489 kilómetros.

Primera buena noticia. A pesar de su tamaño, el Tesla Model X no es peor que el Model S en lo que a la dinámica respecta. Las baterías se ubican bajo el suelo, algo que dota a este SUV eléctrico de 2,4 toneladas de un centro de gravedad muy cercano al suelo. Además, sus aceleraciones y prestaciones son fulgurantes.

Tesla Model X 90D
Tesla Model X 90D

Este Tesla es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,0 segundos y cuenta con un par máximo de 658 Nm disponible de inmediato. Tal capacidad para ganar velocidad, envuelta por el silencio absoluto que provoca no tener ruido del motor y el confort de su suspensión neumática, es algo que todavía no se había visto en la industria del automóvil. 

Pero ojo, si te pasas con las aceleraciones fulgurantes, limitarás considerablemente la duración de las baterías. Durante nuestra prueba de un día y medio, hemos circulado por ciudad, autopista, carretera... no siempre despacio, y hemos conseguido una autonomía real de 350 kilómetros. En Francia, con más de 50 supercargadores de Tesla en restaurantes, hoteles y parkings, esto no supone un problema... pero te aseguro que, en España, la recarga será más problemática. 

Por supuesto, haremos un comentario sobre el famoso asistente de conducción autónoma Autopilot, de nivel 3. Junto con los sistemas de Mercedes y Volvo, es el más avanzado en la actualidad, y es capaz de efectuar maniobras como adaptar la velocidad del coche a la del tráfico, cambiar de carril, abandonar una autopista y dirigirse a otra, estacionar de forma automática...

Tesla Model X 90D

En conclusión

Viajar en un Tesla es algo diferente. Tal vez, porque el hecho de ser un coche eléctrico hace que sea un producto exclusivo. Pero es justo reconocer que Elon Musk ha conseguido aventajar a fabricantes de automóviles que llevan establecidos desde hace décadas. Su visión del automóvil 100% conectado, traída desde Silicon Valley, ha conseguido transformar un medio de transporte en una tablet, que se maneja de forma parecida a como lo haría un smartphone. Sin duda, el futuro está aquí. 

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Pero conducir este Tesla es caro. Por supuesto, el Tesla Model X 90D cuenta con un rendimiento digno de un Porsche Cayenne Turbo o Turbo S... a un precio inferior. Del mismo modo, recargarlo con electricidad sale más económico que repostar gasolina, aunque la firma de Palo Alto, California, haya decido cobrar por utilizar sus supercargadores en muchos países. 

Aún así, teniendo en cuenta que los grandes SUV híbridos de Volvo, Porsche, BMW o Audi giran en torno a 80.000 euros, el Tesla Model X 90D de nuestra prueba está disponible desde 113.350 euros, a los que habría que añadir 3.450 euros por los seis asientos y 5.700 euros por el sistema de conducción autónoma... así que no es ningún regalo. Pero el Tesla Model X es un modelo adelantado a su tiempo. Y eso tiene un precio.

Fotos : Mael Pilven / Motor1.com

 

 

 

Tesla Model X 90D

Motor Motor síncrono eléctrico
Batería Iones de litio de 90 kWh
Potencia 422 CV (310 kW) / 660 Nm
Caja de cambios Automática de una marcha
Tracción Tracción total
0-100 KM/H 5 segundos
Velocidad máxima 250 km/h
Peso en vacío 2468 kg
Autonomía eléctrica 489 km
Tipo de carga Prise domestique / Borne publique / Supercharger
Capacidad del maletero 187 litros delante / 1410 litros detrás
Número de asientos 5 plazas / 6 plazas (+ 3450 €) / 7 plazas (+ 4600 €)
A la venta 2016
Precio base 104.300 euros
Precio con opciones 141.490 euros

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