Prueba Tesla Model S 75D 2018: ¿la berlina eléctrica definitiva?

En la última década, el coche eléctrico se ha postulado como el salvador del planeta. Se trata de un tipo de vehículo ecológico que no emite dióxido de carbono (CO2) y al que los gurús de la movilidad sitúan como la solución para eliminar la polución en las grandes ciudades. Sin embargo, todavía necesita algo para triunfar: superar en todo a los automóviles con motor térmico.

 

Y ese es el ambicioso objetivo del modelo que nos ocupa: el Tesla Model S 2018. Hay que reconocer que, a simple vista, es un coche atractivo y que camufla bastante bien sus 4,98 metros de longitud.

Para la ocasión, hemos tenido la oportunidad de probar el Tesla Model S 75D 2018. Comenzando por el nombre, la denominación 75 significa que estamos ante la versión de acceso de ese modelo, dotada de una batería de 75 kWh, mientras que la D quiere decir que incorpora dos motores eléctricos, uno conectado al eje delantero, y otro, al trasero. En total, desarrolla una potencia conjunta de 333 CV.  

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Prueba Tesla Model S 75D 2018

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