El Citroën 2CV todoterreno es la envidia de cualquier coleccionista
Disfrutaba de tracción total gracias a dos motores de gasolina y otras tantas transmisiones.
Aunque Citroën ha negado la vuelta del 2CV a los mercados, lo cierto es que la gente presta especial atención a todo lo relacionado con este vehículo, como por ejemplo el carrozado del especialista Caselani a una Berlingo o, como te vamos a contar a continuación, la histórica y mítica versión todoterreno.
Por nombre (mejor dicho, por apellido) Sahara, contaba con tracción total gracias a una peculiaridad técnica: el vehículo disponía de dos motores de gasolina y dos transmisiones, que se encargaban de mover ambos ejes. Ambas mecánicas funcionaban de manera independiente, tal y como sucede hoy en día con los eléctricos 4x4.
Además, esta variante sumaba un chasis reforzado y brazos de suspensión más anchos para soportar mejor los terrenos abruptos. Desde luego, era un 2CV eminentemente aventurero y no se quedaba en una mera 'fachada'.
Galería: Citroën 2CV Sahara (1960-1971)
Un todoterreno ligero y con rueda de repuesto
Como puedes ver en las fotos adjuntas, el coche integraba paragolpes tubulares y, como no podía ser de otro modo, había dos depósitos de carburante, uno para cada propulsor. Pensarás que, entonces, el coche se excedía bastante en el peso. En absoluto, marcaba sólo 735 kilos en la báscula, algo idóneo para un todoterreno, al igual que los neumáticos estrechos.
Incidiendo en los motores (que, por cierto, se arrancaban también de forma independiente), presentaban una arquitectura bóxer, cubicaban 425 cm3 y producían cada uno 13,5 CV de potencia y 26,48 Nm de par. Con los dos activos, el Citroën 2CV Sahara llegaba a los 100 km/h.
La rueda de repuesto en el capó, además de ser una seña de identidad del vehículo, suponía un argumento más para el campo, porque un pinchazo no arruinaba la aventura, ya que se podía sustituir el neumático dañado.
¡Lo que cuesta ahora!
Pero claro, como te podrás suponer, este coche no era precisamente barato. De hecho, costaba el doble que un 2CV normal. Y ahora mismo, es un automóvil realmente codiciado. Para muestra, los casi 100.000 euros que se pagaron por un ejemplar en 2019, en una subasta en Pebble Beach.
Ahora, una buena idea es ver el siguiente vídeo de Jonny Smith, de The Late Brake Show, que tuvo la oportunidad de descubrir un ejemplar totalmente restaurado de esta rareza. Pon los subtítulos si te cuesta entender el inglés ¡y a disfrutar!
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