Renault Laguna Roadster: el cabrio del futuro... en 1990
Este prototipo carecía de parabrisas, pero estaba equipado con gafas futuristas y llevaba un motor de gasolina de 210 CV.
Ligero, tecnológico y sin techo. A principios de los años 90, Renault imaginaba así el deportivo de sus sueños, que tomó forma a través del Laguna Roadster. Un curioso nombre teniendo en cuenta que lo compartió con una berlina tradicional.
Presentado en el Salón del Automóvil de París de 1990, este concept, inspirado en los speedsters de los años 50 y 60, así como en deportivos emblemáticos como el primer Alpine A110, mostraba un diseño vanguardista y numerosas soluciones sorprendentes para generar la máxima diversión al volante.
Un roadster futurista
Con una silueta baja y sinuosa de apenas 4,11 metros de largo, el Renault Laguna Roadster parecía sacado del futuro, al menos para los estándares de estilo de los años 90, y eso no era ni sigue siendo fácil de conseguir.
Renault Laguna Roadster Concept 1990
La carrocería azul, embellecida con detalles grises, transmitía una sensación de dinamismo y fluidez, mientras que las puertas de apertura electrónica en forma de alas de mariposa combinaban tecnología y suponían un guiño a los supercoches exóticos.
Pero la verdadera cualidad única de este Renault era el Cruising Stereo. Se trataba de un casco especial equipado con una visera y auriculares que protegía los ojos (dada la ausencia de parabrisas) y mejoraba la recepción del sonido (la música del equipo de audio) gracias a un sistema Philips especialmente desarrollado.
Motor potente
Debajo de la carrocería se escondía un motor de gasolina turboalimentado, derivado del que empleaba el mítico Renault 21 Turbo, también con 2 litros de cilindrada, pero mejorado para ofrecer 210 CV. Desde luego, prestaciones no le faltaban a este roadster...
Renault Laguna Roadster Concept 1990
Este bloque de cuatro cilindros garantizaba una velocidad máxima superior a 250 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en sólo 6 segundos. Valores impresionantes en relación con la potencia, gracias a la ligera estructura de la carrocería, fabricada en carbono y Kevlar.
Desgraciadamente, al Roadster no le siguió un modelo de producción (aunque el Spider producido de 1996 a 1999 comparte parte de su filosofía), pero habría sido interesante ver cómo estas soluciones hubieran encontrado aplicación en un coche de calle de los años 90.
Recomendado para ti
Panama cambia Ford por Renault: esto es lo que hay detrás de la River R10
El camuflaje de Mercedes en el nuevo AMG G63 Cabriolet es un ejercicio inútil
Renault 5 E-Tech 150 CV 2026: claves de un eléctrico con gancho
El salón sueco se traslada al coche
Este Eagle es el único F1 estadounidense que ha ganado un GP
Bürstner Habiton X, la camper 4x4 con un interior modulable
El Mercedes-AMG Clase G especial del príncipe saudí