El nuevo Bugatti tiene algo en común con los antiguos Citroën
Ambos fabricantes franceses comparten un elemento inesperado en el interior.
El Bugatti Tourbillon lleva días siendo noticia por méritos propios. Sus 1.800 CV o su nuevo chasis monocasco lo hacen ser extremadamente rápido, increíblemente caro y una rareza, ya que su producción es limitada. Pero todo eso ya lo sabías, ¿verdad? En cambio, nosotros te vamos a hablar ahora de un punto muy curioso.
Se trata de un elemento que comparte con antiguos modelos de Citroën. Sí, el nuevo hiperdeportivo de Molsheim tiene una parte interior del volante que es fija, al igual que sucedía en el C4 lanzado hace unos 20 años. Lo puedes ver en el vídeo adjunto.
Si recuerdas, en el compacto galo sólo giraba el aro mientras que la parte central permanecía fija. La idea era que todos los botones estuvieran siempre en la misma posición, aunque el conductor se desviara a la derecha o a la izquierda. No sólo los botones, sino también las luces de advertencia relacionadas con los faros.
Citroën incorporó esta inusual disposición en otros coches, como el C4 Picasso y el C5. Sin embargo, finalmente se abandonó esa idea. Dos décadas después, otro fabricante francés de un escalón muy superior retoma la idea llevándola a un nivel completamente nuevo.
Desarrollado conjuntamente por Bugatti y relojeros suizos, el cuadro de instrumentos de titanio está en un posición fija. De este modo, el conductor siempre tendrá una vista despejada de las magníficas esferas.
El tacómetro de 10.000 rpm y el velocímetro de 550 km/h son siempre visibles a través del grueso aro del volante. El cuadro de instrumentos es principalmente analógico, salvo por una pequeña pantalla que muestra la velocidad y la marcha de la transmisión automática de doble embrague y ocho velocidades.
Maserati Boomerang 1972
Aunque el volante fijo se asocia sobre todo a Citroën y Bugatti le ha devuelto el protagonismo, la idea no nació en Francia. Si recuerdas, el Maserati Boomerang de 1972, obra de Italdesign, tenía una solución similar, aunque lo cierto es que ese prototipo contaba con una especial de conexión francesa, ya que las esferas y los interruptores procedían de un Citroën SM, porque la empresa del doble chevrón fue propietaria de Maserati entre 1968 y 1975.
Luego está Koenigsegg y su recientemente retirado Jesko: el volante incluye una pantalla giroscópica, por lo que el indicador gira en sintonía, garantizando que la información permanezca siempre horizontal. Puedes ver cómo funciona en el vídeo que tienes justo arriba.
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