A lo largo de ocho generaciones, el Volkswagen Golf ha dado lugar a multitud de versiones especiales. Las más deseadas contaban con motores de seis cilindros. Aunque el linaje del VR6 terminó en la quinta entrega del compacto, los ingenieros de la marca fabricaron un prototipo del Mk6 con esa mecánica. De haberse fabricado, habría sido el Golf más potente de la historia.

Motor1.com ha hablado con Volkswagen para saber más sobre este coche que nunca llegó a producirse en serie. Según Enrico Beltz, responsable de contenidos de Classic Communication & Media Relations, fue un ejemplar único fabricado en 2009 y supuso el precursor del Golf R. El motor era el mismo bloque V6 de 3,2 litros del Golf R32 (Mk5). 

Mientras que el propulsor atmosférico original rendía 250 CV, su brutal evolución alcanzaba nada menos que 469 CV. Las mejoras más notables incluían un turbocompresor Garret GT35, pistones personalizados, un nuevo colector de admisión, diferentes inyectores y tubos de presión de aluminio soldados a mano. Aquí está la lista completa de modificaciones:

  • Pistones Rothe Motorsport con reducción de compresión
  • Relación de compresión 8,5:1
  • Cigüeñal finamente equilibrado con optimización de peso
  • Árboles de levas Schrick
  • Mecanizado de la culata
  • Válvulas de escape Rothe Motorsport
  • Colector de escape de fundición Rothe Motorsport
  • Colector de admisión Rothe Motorsport
  • Turbocompresor Garret GT35
  • Tubos de presión 60mm aluminio soldado a mano
  • Intercooler Rothe Motorsport soldado a mano
  • Tubo de escape Rothe Motorsport 89mm acero inoxidable
  • Silenciador trasero con control de aletas
  • Inyectores Rothe Motorsport
  • Conducto de aire Rothe Motorsport de GRP

Pero además Volkswagen le puso a este coche los frenos delanteros del Audi RS 6 y unas llantas de 19 pulgadas de Lamborghini. Además, el compacto deportivo recibió un kit de suspensión Bilstein B16 y un interior ligeramente modificado. En concreto, el habitáculo estaba recubierto de Alcantara y tenía un salpicadero forrado de cuero con costuras decorativas en contraste.

Las cifras de prestaciones no se han revelado, pero el coche debía ser un cohete dada su elevada potencia y un peso relativamente bajo de 1.000 kg. Si añadimos a la mezcla un sistema de tracción total y la transmisión automática de doble embrague DSG, el Golf VR6 (Mk6) era un auténtico 'matagigantes', capaz de superar los 250 km/h.

Volkswagen Golf Mk6 con motor VR-6

¿Qué ocurrió con este coche? Se utilizó internamente durante un tiempo antes de convertirse en un miembro permanente de la flota de Volkswagen Classic. La marca alemana ha decidido 'desenterrarlo' como parte de las celebraciones del 50 aniversario del Golf. Se expondrá públicamente en el GTI Fanfest de Wolfsburgo entre el 26 y el 28 de julio.

Mientras tanto, este Golf único en su especie apareció recientemente en un vídeo de Halle77 protagonizado por el jefe de Volkswagen, Thomas Schäfer. El prototipo fue sometido a un banco de pruebas en el que rindió 463 CV, es decir, algo menos de potencia.

Vale la pena señalar que este no fue el último Golf con un motor VR6. Hay que recordar el prototipo Golf Design Vision GTI de 2013 con este mismo motor, dotado de dos turbos, que superaba los 500 CV. Un par de años más tarde, apareció el Golf GTI Supersport Vision Gran Turismo de 2015, también con más de 500 CV.

En su día, se rumoreó que Volkswagen quería incluir el bloque de cinco cilindros en línea 2.5 TFSI de Audi en el Mk8. Sin embargo, la marca premium se negó, aunque finalmente llegó al CUPRA Formentor VZ5. Temas internos...

El Golf con el motor más grande es el loco prototipo GTI W12-650, basado en la generación Mk5, que incluía la mecánica 6.0 W12 biturbo de Bentley, con nada menos que 650 CV (de ahí su nombre). El eje trasero y los frenos procedían del Lamborghini Gallardo.