Hay coches que pasaron tan desapercibidos que sólo los aficionados acérrimos los conocen hoy en día, si bien no tienen por qué haber sido necesariamente fracasos. Poco a poco, iremos dando luz a vehículos de este tipo a lo largo de las próximas semanas. 

Tras la absorción por Fiat, muchos aficionados consideran que la marca Lancia perdió su encanto. En particular, sus automóviles de gama media de los años 80 y 90 lo manifestaron a través de plataformas compartidas y un diseño bastante anodino.

Galería: Lancia Dedra (1989-2000)

Un claro ejemplo fue el Lancia Dedra (Tipo 835), de 4,34 metros de longitud, que salió de la cadena de producción entre 1989 y 1999. En un principio, estaba destinado a apoyar al Prisma y, más tarde, a sustituirlo. El Dedra puede considerarse la versión berlina de la segunda generación del Delta, que se lanzó cuatro años más tarde, en 1993.

Técnicamente, el Fiat Coupé era el que tenía más en común con el Dedra, seguido de cerca por el Fiat Tempra y el Delta II. El diseño de Ercole Spada dio como resultado un extraordinario coeficiente de resistencia aerodinámica de sólo 0,29.

Para ofrecer al Grupo Fiat ventajas de coste, el Dedra se basaba en una plataforma denominada Fiat Tipo Tre, que constituía la base de tres vehículos con tres cualidades distintas: elegancia para el Lancia Dedra (1989), confort a un precio competitivo para el Fiat Tempra (1990) y deportividad para el Alfa Romeo 155 (1992).

Estreno en abril de 1989

En abril de 1989, Lancia presentó el Dedra con los motores 1.6, 1.8, 2.0 y 1.9 tds; la berlina se lanzó el 2 de enero de 1990. La prensa alabó el buen aprovechamiento del espacio y los materiales nobles del interior. En el maletero entraban 480 litros de equipaje. Los motores no destacaron especialmente y resultaron ser discretos para el día a día.

Lancia Dedra (1989-2000)

Lancia Dedra Integrale

El Dedra Integrale llegó al mercado en 1991. Utilizaba un motor y una caja de cambios similares a los del Delta Integrale 8v. Se trataba de un propulsor de cuatro cilindros y 2 litros con inyección de combustible y doble árbol de levas, equipado con árboles de equilibrado contrarrotantes, un intercooler y un turbocompresor Garrett T3, para lograr 169 CV con catalizador. 

Esta versión 4x4 también estaba equipada con el nuevo sistema de control de tracción Visco Drive 2000, una suspensión controlada electrónicamente (la configuración dependía del estado de la carretera y del tipo de conducción) y un alerón trasero que mejoraba la estabilidad a altas velocidades. La tracción a las cuatro ruedas entregaba un 56% de la fuerza al eje delantero.

Al mismo tiempo que el Integrale, se lanzó una versión de dos ruedas motrices con motor turbo (Dedra 2000 turbo), con algo menos de potencia para no sobrecargar el chasis. Esta versión también se beneficiaba del sistema Visco Drive 2000, necesario para evitar que las ruedas patinasen. 

Lancia Dedra (1989-2000)

Cabina del Lancia Dedra

Puesto de conducción digital diferente

El salpicadero digital opcional incorporaba pantallas redondas con tecnología digital. Sin embargo, a lo largo del ciclo de producción, se fueron retirando de la gama.

En general, el Dedra no tuvo un gran éxito fuera de Italia. Un importante lavado de cara en 1993 no contribuyó a aumentar las ventas. El coche, que también se vendió como familiar a partir de 1994, desarrollado por el carrocero francés Heuliez, siguió siendo popular sólo en el mercado italiano.

Lancia Dedra (1989-2000)

Lancia Dedra berlina y familiar tras la actualización del modelo a finales de 1997

Importante renovación poco antes del final

En diciembre de 1997, un segundo restyling trajo un nuevo motor de gasolina (1.6 16V) y un nuevo eje delantero (como en los Fiat Marea, Bravo, Brava y Coupé). Los pilotos eran completamente rojos, mientras que los faros y los intermitentes delanteros estaban oscurecidos.

Hubo nuevos colores disponibles para la carrocería y el interior. Asimismo, la dirección asistida y la suspensión se mejoraron para optimizar la maniobrabilidad. Una novedad mecánica de ese Dedra fue el motor 1.6 de 103 CV, que sustituyó a la versión anterior de 90 CV y proporcionaba una entrega de potencia mucho más viva.

En total, Lancia fabricó exactamente 418.084 Dedra en poco más de diez años. En septiembre de 1999, se presentó el Lancia Lybra como su sucesor, también como berlina y como familiar.