Que para el ciudadano medio comprar un coche nuevo se ha convertido en un lujo es un hecho conocido por todos. Pero cuando el Director General de un fabricante de automóviles como es el Grupo Renault, nos lo recuerda en un salón del automóvil, la relevancia que toma el asunto es todavía mayor.

Sobre todo, cuando Luca de Meo atribuye parte de la culpa de este aumento desproporcionado de los precios de los automóviles a Europa a una reglamentación que, supuestamente, "ha hecho subir la gama de productos" en los últimos 20 años.

¿Quién ha salido ganando? Según Luca de Meo, los que construyen coches premium (léase, los fabricantes alemanes) y que, además, con el dinero de Europa, habrían llevado fábricas a los países del Este, en detrimento de Italia, España, Portugal y Francia.

Necesitamos coches pequeños

"Tenemos que volver a fabricar coches pequeños que la gente pueda comprar". De Meo lo sostiene con palabras y no sin conflicto de intereses, porque está fabricando estos coches con un plan que prevé lanzar al mercado al menos tres nuevos modelos de corte urbano, empezando por el Renault 5, presentado con gran pompa en el Salón de Ginebra de 2024, al que seguirán los 'remakes' del Renault 4 y el Twingo.

Sin embargo, durante el encuentro con la prensa italiana organizado al margen de la muestra suiza, en el que estuvo presente Motor1.com, el directivo añadió una serie de matices sobre lo que sería la ventaja competitiva del Grupo Renault en "coches pequeños"; concretamente, la nueva plataforma desarrollada para el Twingo.

Nuova Renault Twingo elettrica, il debutto della concept

Concepto Renault Twingo

"Estamos haciendo una plataforma para el Twingo que nos permite vender de forma rentable un coche con un precio de menos de 20.000 euros. Y buena parte de ella ya está en la base del Renault 5, la AmpR Small. Así que la cogemos, la acortamos, cambiamos la batería, los motores, la electrónica, todas estas cosas, y tenemos la posibilidad de reducir el coste en un 40-50% de aquí a 2026 en comparación con un Renault 5. Esto es bastante único, intentamos desarrollarlo en dos años, sería un récord".

Fuimos los más rápidos, pero estamos abiertos a la colaboración 

Para Luca de Meo, la cuestión de la velocidad de diseño es un paso previo y necesario para la reducción de los costes de producción y se vería favorecida, entre otras cosas, por la inteligencia artificial aplicada a los procesos internos. Y aprovechando la ventaja competitiva de Renault, De Meo reiteró lo que ya había anticipado en otras declaraciones públicas:

"Para poder volver a fabricar coches pequeños que la gente pueda comprar en Europa, quizá merezca la pena asociarnos para compartir los costes de inversión, aprovechar nuestra capacidad. Somos muy abiertos y hablamos con todo el mundo, tenemos algo que nadie más tiene y tenemos capacidad de producción (...) Quien quiera, adelante, puede tomar el relevo".

Renault 5 E-Tech Electric 2024

Renault 5 E-Tech Electric 2024

Renault 4EVER Trophy Blu Ile de France (2023)

Renault 4ever Trophy Concept

Necesitamos alianzas en coches urbanos, como en el pasado

El tema de la cooperación entre fabricantes europeos es algo especialmente buscado por el número uno del Grupo Renault y no debe confundirse con los rumores de posibles fusiones con Stellantis que han circulado en las últimas semanas y que han sido desmentidos en repetidas ocasiones. Según Luca de Meo, bastaría con copiar lo que se ha hecho en el pasado:

"Recuerdo que, cuando estaba en Toyota, lanzamos el programa de los Aygo, C1 y 107 con PSA en la República Checa. Cuando había Fiat 500, Ford Ka y otros modelos en ese segmento. Es hora de volver a hacerlo, de lo contrario, no podremos permitirnos que se vendan coches pequeños".

Toyota AYGO x-style 2019

Toyota Aygo nacido en 2014, de la colaboración con Citroën y Peugeot

Citroen C1

Citroen C1

Peugeot 108 2018

Peugeot 108

La pulla a los fabricantes alemanes

Para reforzar su "manifiesto de los coches pequeños", de Meo cita un estudio del investigador Tommaso Pardi (puedes descargarte la publicación de 2022 aquí) que resalta la contradicción de la normativa europea, que supuestamente ha empujado a la industria del Viejo Continente a fabricar coches más grandes, pesados y caros en las dos últimas décadas.

"Los que salieron ganando", añade el directivo, "fueron los fabricantes premium, básicamente. Por otro lado, invirtieron todo el dinero de la Unión Europea en fábricas de Europa del Este. Los alemanes fueron allí para producir a bajo coste y vender a precios altos y luego se llevaron el bingo. Vaciaron Italia, vaciaron España, vaciaron Portugal, vaciaron Francia. Esto es lo que ocurrió".

Así que de Meo concluye, "tenemos que volver a tener una mezcla equilibrada de coches premium y coches que la gente pueda comprar. Hasta la fecha no hay nada que funcione aparte de Dacia, básicamente, pero Dacia no se produce en Europa Occidental".