Con todo el entusiasmo que rodea al GR Yaris 2024, es fácil olvidar que hay una curiosa versión de acceso en el mercado japonés. A pesar de llevar el sufijo RS, que podría sugerir algo emocionante, este modelo básico carece de la potencia del modelo 'pata negra'.

Lo bueno para muchos clientes es que se parece bastante a su 'hermano' de altas prestaciones, por lo que pueden hacer creer a la gente (y a los vecinos 'mirones') que tienen un GR Yaris 'de verdad', aunque no sea así. 

Esta variante descafeinada del deportivo japonés se ofrece estrictamente con tracción delantera y con la transmisión con engranajes planetarios, tradicional de Toyota, que simula el funcionamiento de una caja con variador continuo (CVT). 

Por el contrario, el actualizado GR Yaris de 280 CV disfruta de tracción total y se ha desarrollado con la ya conocida caja manual de seis velocidades y con una nueva incorporación, como es la transmisión automática con ocho marchas.

Casi por la mitad de precio 

Por supuesto, también hay diferencias sustanciales en el motor. El GR Yaris RS del proletariado utiliza el bloque M15A-FKS, una mecánica atmosférica de gasolina, con 1,5 litros y tres cilindros, que desarrolla 120 CV (125 en España) y 145 Nm. En nuestro mercado, el Yaris con ese propulsor acelera de 0 a 100 en 9 segundos. 

Lógicamente, la enorme diferencia de prestaciones se refleja en el precio. En Japón, Toyota pedía por el GR Yaris de 261 CV (previo al restyling que acaba de presentarse) 4.560.000 yenes, que son 28.272 euros al cambio actual. En cambio, esta curiosa variante implica un desembolso de 2.650.000 yenes (sólo 16.430 euros). 

Lo cierto es que distinguir uno de otro no resulta nada fácil, aunque como ya supondrás hay ciertos detalles que permiten hacerlo, como por ejemplo el velocímetro del GR Yaris de 120 CV, que sólo alcanza los 180 km/h. 

No sé tú, pero nosotros estamos convencidos de que una versión así triunfaría en España. Todavía recuerdo cuando SEAT decidió popularizar el acabado FR en el León y lo aplicó a mecánicas menos potentes. El resultado fue un éxito rotundo porque permitía acceder a un compacto muy vistoso por un menor precio.