Es muy fácil tachar un coche de fracaso, pero las razones de este mismo pueden ser muchas y variadas: previsiones erróneas, mala planificación, pésima calidad, precio demasiado alto, un diseño fallido o simplemente el momento equivocado para el lanzamiento al mercado. Más o menos, como sucedió con el BMW 2002 turbo hace 50 años.

El BMW 2002 turbo no fue el primer vehículo de producción con turbocompresor, pues ya existían modelos procedentes de Estados Unidos. Pero merece el honor de ser el primer coche de producción alemán con turbo, incluso antes que el Porsche 911 Turbo, aunque sólo se fabricaron 1.672 unidades, entre septiembre de 1973 y junio de 1975.

Galería: BMW 2002 turbo (1973-74)

El BMW 2002 turbo estaba propulsado por el acreditado motor de cuatro cilindros que también convirtió a los 2002 Ti (1968-1972) y 2002 Tii (1971-1975) en auténticos deportivos.

Hablamos del motor en línea M10 de 2,0 litros de cilindrada, que estaba considerado de los más fiables de la marca. En el 2002 Ti desarrollaba 88 kW (120 CV) a 5.500 rpm, en el 2002 Tii producía 96 kW (130 CV) a 5.800 rpm con inyección en el colector de admisión.

BMW 2002 turbo (1973-74)

Motor del BMW 2002 turbo

Aunque se consideró montar un motor de seis cilindros para obtener más potencia, se dejó para el entonces nuevo Serie 5 y la clase de lujo E3 y E9, porque apenas cabía en el vano motor del 02 y habría sido más pesado.

BMW 2002 turbo (1973-74)

BMW 2002 turbo

Un turbocompresor de Kühnle, Kopp und Kausch (KKK) proporcionaba 40 CV y 63,5 Nm adicionales, dando como resultado 125 kW (170 CV) a 5.800 rpm y 240 Nm a 4.000 rpm. Para garantizar una 'asimilación' segura de esa potencia, se utilizaron discos ventilados en las ruedas delanteras y frenos de tambor más grandes en el eje trasero, respecto al modelo de serie.

BMW especificó que, de fábrica, el 2002 turbo de 1.080 kg tardaba 7,0 segundos en alcanzar los 100 km/h desde parado y tenía una velocidad máxima de 211 km/h. No son cifras descabelladas desde la perspectiva actual, pero hace 50 años superaba a un Porsche 911 S en aceleración. Eso sí, siempre y cuando revolucionases el motor por encima de las 4.000 vueltas... sólo entonces el coche 'despegaba' de verdad (efecto turbo lag).

BMW 2002 turbo (1973-74)

Interior del BMW 2002 turbo

La prensa en su momento criticó la pintura, demasiado gruesa y los alerones inusuales de los primeros vehículos. La inscripción '2002 turbo' aparecía en el spoiler delantero escrito al revés, para que los conductores que iban a ser adelantados pudieran ver por el retrovisor qué coche intentaba sobrepasarlos.

BMW 2002 turbo (1973-74)

Esto era demasiado para algunos, sobre todo en el otoño de 1973, durante la crisis del petróleo, cuando los precios del combustible se dispararon a un nivel que hoy equivaldría a más de tres euros el litro. Respecto al aspecto visual, los únicos colores disponibles para la carrocería eran el blanco y el plateado.

El clavo en el ataúd del BMW 2002 turbo no fue que consumiera más combustible, sino más bien el desfavorable momento de su aparición y, sobre todo, su elevado precio. Costaba la friolera de 18.720 marcos alemanes (más de un millón y medio de pesetas) en la fecha de su comercialización y el 2002 tii era unos 4.000 marcos más barato. Por comparación, por el mismo dinero, también se podía conseguir un Mercedes-Benz 250 berlina.

El 2002 turbo sigue siendo una rareza, que en la actualidad roza la barrera de los 100.000 euros. En la época en que se dejó de fabricar el 2002 turbo, BMW lanzó un modelo completamente distinto: el 1502 salió al mercado como modelo económico con 75 CV y un precio de 11.390 marcos. Fue todo un éxito ya que se fabricaron más de 77.000 vehículos en sólo dos años.

Galería: BMW 2002 turbo (1973-74)