Sin quererlo, un nuevo crossover de Toyota para el mercado japonés se ha convertido en un coche mundialmente famoso por un motivo curioso, pero también algo negativo para la marca asiática: parece una copia del Ferrari Purosangue. 

No hace falta ser un lince para comprobar que los frontales de ambos modelos se parecen bastante. Además, el hecho de pintar de rojo el Crown Sport (así se llama el vehículo) ayuda a sacar aún más parecidos entre los dos. 

Las traseras sí son más diferentes, pero la línea lateral tampoco difiere mucho, la verdad. Nos extraña que el departamento de diseño de Toyota no se percatase de esta situación una vez creado el vehículo, pero habrá que dejar el beneficio de la duda. 

Toyota Crown Sport 2024

Nada de V12, sino híbrido y PHEV

El Crown Sport mide 4,72 metros de largo, 1,88 de ancho y 1,56 de alto. Se asienta sobre grandes llantas de aleación de 21 pulgadas y se beneficia de una suspensión trasera independiente, así como de un tren trasero directriz, ajustado específicamente para él.

Propio de un Toyota, el coche se impulsa con un tren motriz híbrido a partir de un motor atmosférico de gasolina con 2,5 litros, pero en diciembre se añadirá una variante híbrida enchufable que, según la marca japonesa, no reducirá el espacio interior, aunque no comenta nada de la capacidad del maletero. 

Hablando del habitáculo, este nuevo crossover utiliza el primer techo insonorizado de la compañía, que ayuda a reducir el ruido interior. No falta una configuración de doble pantalla con 12,3 pulgadas cada una. 

¿Buen negocio para Toyota?

Toyota pide 5.900.000 yenes por el Crown Sport 2024, unos 37.400 euros al cambio actual, aunque los clientes interesados también pueden obtener por el método de suscripción y pagar 422 euros al mes durante siete años. 

Si lo piensas, aquellos que lo compren se llevarán un Purosangue 'generalista' a su casa, por un precio infinitamente más bajo que el Ferrari. Visto así, no está mal el negocio para Toyota...