Los tiempos de carga son posiblemente uno de los aspectos más criticados de la movilidad eléctrica, ya que incluso los coches eléctricos más avanzados requieren mucho más tiempo que un modelo de combustión para 'repostar' sus baterías. 

Para intentar poner solución a este aspecto, la compañía británica Nyobolt, dedicada al desarrollo de tecnología de carga ultrarrápida para baterías, ha anunciado que cuenta con una solución rompedora que permitiría cargar las baterías en muy poco tiempo.

Como escaparate de esta tecnología, la firma ha desvelado el llamado Nyobolt EV Concept, un prototipo de vehículo deportivo eléctrico con un paquete de baterías que, según la compañía, puede recargarse por completo en solamente 6 minutos.

Galería: Nyobolt EV concept

El prototipo esconde una batería de 35 kWh de capacidad, que debería proporcionar una autonomía de alrededor de 250 kilómetros con una única carga y, según Nyobolt, su deportivo de cero emisiones está "más cerca de una tonelada que de dos", así que suponemos que pesará menos de 1.500 kilogramos.

Sin entrar en cifras, Nyobolt estima que dicha batería puede recargarse totalmente a una velocidad muy elevada, rebajando a la mitad el tiempo de los coches de producción que ofrecen la carga más veloz.

Ahora bien, es importante el matiz de que estas velocidades de carga no se podrán conseguir en un uso real hasta que la red de cargadores permita cargar a una potencia de 1 MW, muy superior a la de los cargadores actuales de corriente continua más potentes, de unos 350 kW.

Nyobolt EV concept

Según la empresa, su nueva batería ha sido probada durante más de 2.000 ciclos de carga rápida y no ha mostrado signos de una degradación significativa. Además, esta tecnología no está limitada a baterías de pequeña capacidad, ya que paquetes más grandes también podrían utilizarla.

El Nyobolt EV Concept ha sido diseñado por Julian Thomson, el responsable del Lotus Elise original, que ha tomado inspiración de dicho modelo, pero a modo de reinterpretación moderna, siendo más largo y ancho que el deportivo inglés. En el proyecto también ha participado Callum, la empresa de Ian Callum, antiguo diseñador jefe de Jaguar Land Rover.