Equipado con muchos apéndices aerodinámicos, una carrocería de fibra de carbono más ligera y un juego de frenos Brembo CCM-R derivado de la Fórmula 1, el Lamborghini Huracán STO es un superdeportivo de calle, pero enfocado plenamente a los circuitos.  

Lamentablemente, no importa lo bien equipado que esté un coche, porque un uso inadecuado o la falta de habilidades suele dar como resultado un susto o, peor aún, un accidente. Que se lo digan al youtuber Darius Dobre...

Este joven (e inexperto al volante) tiene en propiedad un Huracán STO que, si recuerdas, monta un propulsor 5.2 V10 atmosférico de 640 CV. El chico es uno de los hermanos Dobre, dueños de un canal de YouTube que actualmente cuenta con 10 millones de suscriptores. El último vídeo subido muestra cómo Darius estrella su 'cochazo' en una pista de carreras abandonada. 

Galería: Lamborghini Huracán STO 2021, prueba

Accidente por frenar muy tarde

Como puedes ver en el clip adjunto, Darius quiere comprobar las prestaciones del vehículo y, de hecho, su hermano lo cronometra en una aceleración desde parado. Al volver a la línea de salida, lo hizo a toda velocidad y frenó mucho más tarde de lo lógico. 

Por ese motivo, el Lamborghini Huracán STO atravesó una valla. El youtuber no llevaba casco ni ningún tipo de protección extra, pero no resultó herido. En cambio, el coche sí va a necesitar alguna que otra costosa reparación.

¿Accidente forzado?

En concreto, el paragolpes y los retrovisores acabaron dañados, al igual que la pintura e incluso se produjo una fuga de líquido en el lado izquierdo. A Darius se le ve conmocionado por el incidente y explica en la grabación que es su primer percance (justo en un coche de 250.000 euros más impuestos, vaya por Dios). 

Si este percance sirve de ejemplo de cómo no se debe conducir un potente supercoche, nos daremos por satisfechos. Los vehículos de esta magnitud son una raza diferente y exigen toneladas de respeto.

En cuanto al youtuber, dijo que volverá algún día con el Huracán STO, presumiblemente después de las costosas reparaciones... o quizás en un Bugatti Chiron. Lo que nos preguntamos en la redacción si estos accidentes se fuerzan para conseguir visitas (y dinero). Tristemente, no podemos descartar esta opción.