Lo que parecía una tranquila tarde de verano en el área metropolitana de Detroit se convirtió en una pesadilla para el propietario de un McLaren 570S. Su superdeportivo, recientemente actualizado, resultó muy dañado en un choque contra un SUV de Honda que se saltó un semáforo en rojo.

Las imágenes de un vehículo eléctrico Rivian aparcado muy cerca de la intersección muestran lo que ocurrió exactamente. El vídeo lo publicó ViralHog en YouTube y, aunque no es de gran calidad, muestra al Honda intentando girar a la izquierda cuando impacta contra el McLaren.

Es difícil ver el semáforo del todocamino, pero parece que cambió a rojo cuando el vehículo japonés se acercaba a él. Posiblemente, el conductor intentó pasar a la vía principal en un semáforo naranja 'largo' (sabes de lo que te hablo, ¿verdad?) y la maniobra arriesgada no terminó bien.

¿Multas para ambos?

En cuanto al McLaren, es cierto que circulaba a una velocidad bastante más elevada que el resto de los conductores de la vía, pero suponemos que vio el semáforo en verde y no aminoró la marcha. 

No obstante, nuestros compañeros de Motor1.com en Estados Unidos nos cuentan que el dueño del 570S estaba adelantando por el carril equivocado, así que no solo se llevó el golpe, sino que además, posiblemente, se fuera a casa con una multa

Lógicamente, el conductor del Honda también debió recibir una sanción, aunque no sabemos qué sucedió después del incidente, cuando llegó la policía. 

Galería: McLaren 570S Spider 2017

Un superdeportivo con mejoras

No obstante, ambos protagonistas tendrán problemas en las próximas semanas. El conductor del Honda tendrá que ver si su seguro cubre las reclamaciones del dueño del 570S, que seguramente serán enormes. El conductor del McLaren, por su parte, sabrá si el coche se puede arreglar completamente o está muy tocado.

El punto más curioso (y más fatal) de este episodio es que el 570S acababa de recibir ese día unas mejoras valoradas en 100.000 dólares (98.500 euros), incluyendo un reajuste del motor a 850 CV y accesorios de carbono. ¡Qué mala suerte!