A pesar de que ya tiene casi década y media a sus espaldas, el KTM X-Bow sigue más vivo que nunca, como demuestra el empeño del fabricante austriaco por lanzar nuevas versiones de su divertido deportivo. En este caso, lo que está en camino es una variante muy radical.

KTM ha decidido convertir la versión GT2 de competición en un coche de calle, el llamado KTM X-Bow GT-XR, que de momento solo podemos ver en fotos espía, ya que ha sido sorprendido en el circuito de Nürburgring durante su etapa de pruebas de desarrollo.

Galería: KTM X-Bow GT-XR, fotos espía

A pesar de tratarse de una versión de calle, da la sensación de que esta nueva bestia de KTM debería estar igual de cómoda en un circuito. De momento, eso sí, el fabricante no ha ofrecido datos sobre las especificaciones del coche, aunque sí ha publicado alguna imagen.

Más allá de las fotos camufladas que nos ocupan, KTM ha publicado en su cuenta oficial de Instagram fotos del frontal y el lateral del vehículo sin camuflaje, así que su diseño general ya no es ningún misterio. 

Fotos espía del KTM X-Bow GT-XR

Uno de los aspectos más curiosos de este modelo es que no tiene puertas como tal, ya que es la cúpula del propio habitáculo la que se abate hacia delante para permitir el acceso a sus ocupantes, lo cual es una solución que apenas se ve en el panorama actual.

Destacan también elementos aerodinámicos como el spitter delantero, las taloneras, el gran alerón trasero o el prominente difusor. Mención aparte merece la salida de escape central, que va montada en la zaga en una posición bastante elevada y tiene un diseño trapezoidal.

 

Se cree que el GT-XR mantendrá el mismo propulsor que la variante de competición, es decir, el conocido 2.5 TFSI de origen Audi, turboalimentado y de cinco cilindros en línea, que en el coche de carreras desarrolla unos 600 CV de potencia, para un peso de 1.043 kg.

En el caso de la versión de calle, es posible que la potencia se rebaje ligeramente, aunque por ahora no hay nada oficial al respecto. Por su parte, el GT2 utiliza un cambio 'direct-shift' de seis marchas junto a un diferencial autoblocante trasero, y no sabemos si el de calle heredará la misma configuración. Toca esperar por tanto a la información oficial.