Hay una curiosa fascinación cuando podemos ver grandes máquinas industriales haciendo su labor. En esta ocasión, una trituradora acaba con varios coches, comprimiendo cinco en el tamaño de uno solo. 

La destrucción a cámara lenta es sorprendentemente silenciosa y extrañamente relajante, pero como entusiastas del motor, reconocemos que no nos gusta que los coches, por muy humildes que sean, acaben abandonados.

El vídeo procede de 1964corvan en YouTube, donde encontrarás varios clips más de aplastamiento de coches, de estilo zen. No hay narración ni música, solo la experiencia visual y auditiva del metal sometido a una compresión extrema, enviando a los coches, ya olvidados, a su destino final.

A triturar se ha dicho...

La grabación comienza con tres de estos coches -un Ford Tempo, un Dodge Daytona y un Ford Thunderbird de principios de los 80- ya aplastados. No tienen el mismo atractivo que vehículos como los Corvette o los Porsche 911, pero a lo largo de 30 años, fueron ciertamente inestimables para sus propietarios y familias.

La trituradora da buena cuenta también de un Oldsmobile Cutlass de la década de 1980. Un Dodge Neon de segunda generación es el siguiente, seguido de un Ford Escort. Se coloca en la parte delantera de la trituradora, dejando espacio para que un Plymouth Sundance encuentre su muerte con los demás en la parte trasera.

Desde el punto de vista de la historia del automóvil, estos modelos no son nada especial, pero en algún momento fueron valorados y queridos por alguien. Quizás el Cutlass fue el primer coche de un joven conductor, o quizás el Neon llevó a alguien al hospital en el momento justo. Quién sabe...

Un coche limitado a 1.400 unidades

El coche final, sin embargo, es algo especial. Y no nos sorprendería que nunca hubieras oído hablar de él, porque solo se construyeron unos 1.400. Se trata de un Buick Skyhawk Road Hawk, y aunque no somos expertos en el modelo, sabemos que llevaba un pack estético específico.

El operador de cámara se centra en él y toma detalles del vehículo al completo. Lamentablemente, no había esperanzas de una restauración, ya que tenía mucho óxido, la carrocería estaba bastante tocada y el interior aparecía con componentes desgarrados. En fin, aquí tienes 15 minutos de tranquilidad. ¡Que los disfrutes!