¿Tienes un mal día? Piensa en la 'carambola' realizada por un conductor del hiperdeportivo Aston Martin Valkyrie, que por culpa de un exceso de confianza, literalmente 'besa' el muro mientras da una vuelta en Silverstone. No es un golpe fuerte, pero cualquier daño a un vehículo con un precio estimado de 3 millones de euros es un gran problema.

El breve vídeo procede del piloto de carreras Adam Christodoulou. Está parado junto al muro en Silverstone, y el Valkyrie llega a la curva. La parte trasera se descoloca. El piloto intenta contrarrestar el derrape, pero la zaga decide irse para el lado contrario... y llega el desastre. 

 

Si la pista fuera un poco más ancha, quizás podría haber salvado el derrape sin percutir contra ningún objeto. Por desgracia, los límites de la pista son los que son. Escuchando el audio, se puede oír el lamentable crujido cuando la parte trasera choca contra el muro.

En el hilo de Instagram, alguien preguntó a Christodoulou sobre los daños provocados al vehículo. Él respondió: "Aparentemente solo un poco de chapa del tres cuartos trasero y el asiento del conductor marrón", en una clara alusión escatológica.

Tras años de desarrollo, Aston Martin entregó finalmente el primer Valkyrie en noviembre de 2021. La compañía británica tiene previsto construir 150 ejemplares del modelo estándar, 85 copias del Spider de techo abierto y 40 unidades de la versión AMR Pro, exclusiva para circuito.

Galería: Aston Martin Valkyrie 2019

La versión de serie del Valkyrie cuenta con un motor V12 de 6,5 litros fabricado por Cosworth que gira a 11.000 rpm y un sistema híbrido de origen Rimac, que en total ofrece 1.139 CV de potencia. Este increíble modelo puede alcanzar los 96 km/h (0-60 mph) desde parado en 2,5 segundos y tiene una velocidad máxima de más de 322 km/h. La producción de cada coche requiere unas 2.000 horas de trabajo.

El Valkyrie Spider tiene un diseño ligeramente diferente al dejar de lado las puertas 'de ala de gaviota' de la versión de techo rígido en favor de unas con apertura en forma de diedro. Dos paneles de techo desmontables permiten conducir al aire libre. El sistema de propulsión es el mismo que el del coupé, y esta variante puede alcanzar los 330 km/h.

Por su parte, la versión AMR deja de lado el sistema híbrido, pero el bloque V12 sigue rindiendo 1.000 CV de potencia. La carrocería modificada produce el doble de carga aerodinámica que el coche de carretera, lo que permite una aceleración lateral de más de 3G.