Ahora mismo, el colmo de los colmos sería que, además de pagar un riñón tanto por la gasolina como por el diésel, te llegase una multa de tráfico a casa por culpa de un radar de velocidad. En mi caso, voy a cruzar todos los dedos de mi cuerpo para que no me suceda. 

Bromas aparte, lo cierto es que la DGT podría plantearse introducir nuevos métodos de sanción, ya utilizados en otros países de Europa, como Francia. Hablamos, por ejemplo, de los radares de ruido, que ya se están probando en París, para 'recetar' a aquellos coches y motos que vayan casi a escape libre.

En este artículo queremos tratar otro cinemómetro, llamado popularmente de bolsillo por su tamaño tan compacto, que le convierte en casi inapreciable para cualquier conductor. Se llama TruSpeed y en territorio galo ya se utiliza.

 

La primera fuerza policial en emplearlo fue la del Canal de la Mancha. El radar es tan pequeño que un agente lo puede guardar cómodamente en su uniforme y sacarlo rápidamente para captar a aquellos vehículos que infringen las normas.

Puedes ver cómo funciona en el vídeo que hay un poco más arriba. El capitán Gilles Iglesias explica su utilidad: "Lo sacas, te colocas en el sitio que consideres y está inmediatamente listo para su uso. Los controles pueden hacerse de forma más espontánea. Ganamos flexibilidad y dinamismo. Podemos multiplicar los puntos de control y vigilar el comportamiento de los conductores".

Sin duda, con este dispositivo se pueden acumular muchas multas diarias, aunque oficialmente nunca se diga que tenga un fin recaudatorio. Otra cosa es la realidad... 

Galería: Radares de velocidad (fijos y móviles)

Si te estás preguntando qué velocidad es capaz de captar el TruSpeed, la respuesta es un máximo de 300 km/h. Además, dispone de un zoom x7, por lo que se puede observar el interior de un coche y ver si el conductor lleva puesto el cinturón de seguridad, si utiliza bien el manos libres o si llevas todas las pegatinas obligatorias en el parabrisas. 

El alcance de este radar es de 640 metros y, aunque llueva o haga algo de niebla, se puede emplear sin ningún problema. El único requisito obligatorio es usarlo en parado. Así, por ejemplo, no se puede utilizar en un coche patrulla en marcha.

Tranquilo porque, de momento, la DGT no emplea estos aparatos, pero no nos causará ninguna sorpresa el anuncio de su 'importación' a nuestro territorio, por si no tuviéramos suficiente con los Pegasus, los drones, los radares en furgonetas...

En cualquier caso, haz caso a lo que decimos siempre con estos temas: cumple siempre las normas de circulación y no te tendrás que lamentar por ninguna multa. Además, una buena conducta es un seguro de vida al volante, no lo olvides.