Un Volkswagen Beetle descapotable fue detenido y remolcado por la policía brasileña de Santa Catarina, en la ciudad de Itapoá. Podría ser una noticia más, pero la curiosidad radica en que se trataba de un vehículo poco convencional, al ser un coche infantil, cuya dueña es una niña de tan solo siete años. 

El Volkswagen Beetle descapotable fue detenido por circular por las calles de la ciudad sin la documentación oficial necesaria ni las condiciones de seguridad exigidas por la ley, al tratarse de un vehículo recreativo no autorizado para circular por las vías públicas.

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Según la información de Folha de São Paulo, el motivo de la detención por parte de la policía de Santa Catarina fue que, al tratarse de un vehículo motorizado, propulsado por gasolina, se acoge a las mismas normas de circulación del Código de Tráfico Brasileño y, por tanto, debía cumplir las mismas regulaciones.

"Se estaba moviendo sin las debidas condiciones de seguridad, sin la documentación necesaria (carné) y conducido por una persona no cualificada, lo que conlleva su detención, además de los avisos pertinentes. También constituye un delito del art. 310 del mismo código, la pretensión de mostrar la factura de ese vehículo".

 

Simone Franca, madre de la niña de siete años, asegura que su hija iba acompañada de su padre en el Volkswagen Beetle infantil. En el vídeo publicado en las redes sociales de Simone, el cochecito de la niña aparece entre dos vehículos, que según la madre eran familiares que la escoltaban. 

Volkswagen E-Beetle

En el momento de la detención, la madre de la menor asegura haber presentado la factura de compra del modelo, que es un coche de juguete con motor de gasolina que puede alcanzar los 50 km/h. Nada ayudó, ya que la madre de la niña informa que el policía le retiró el carné de conducir al padre.

Según las informaciones, dos días antes, un alto cargo municipal se acercó a la mujer cuando su hija conducía el coche infantil en la avenida de su casa, y solo le preguntó si el vehículo se había comprado de forma legal.

Volkswagen Beetle Cabriolet (2012)

Simone dijo que en ningún momento la policía dijo que su hija no podía conducir el vehículo. En el artículo de Folha de São Paulo, la mujer también contó que si el policía hubiera dicho que no podía circular con el vehículo, lo habría dejado en el garaje de su casa y le habría pedido a su padre que se lo llevara.

Según las autoridades, conducir el vehículo por parte de una persona no calificada puede traducirse en una pena de prisión de seis meses a un año, o una multa. Además del traslado del Beetle infantil de vuelta a casa en grúa, al padre de la niña se le retiró la licencia de conducir y se enfrentará a un proceso judicial.

Volkswagen New Beetle Cabriolet (2003)

Por lo que parece, en la actualidad, no existe una legislación en el Código de Tránsito Brasileño (CTB) que especifique las condiciones de funcionamiento o las limitaciones de uso de los coches de juguete, incluso con motores de gasolina. 

Según la página de Internet de un fabricante similar al del Beetle infantil, el uso de este tipo de vehículo se recomienda solo en áreas particulares, pero nunca en vías públicas. En España está totalmente prohibido circular con este tipo de automóviles por vías abiertas al tráfico.

Fuente: Motor1.com Brasil