El Jesko / Jesko Absolut y el gran turismo de cuatro plazas Gemera son los últimos modelos de Koenigsegg, pero seguimos sin olvidarnos del Regera, aparecido en 2015. A pesar de su veteranía, este hiperdeportivo electrificado sigue subiendo nuestras pulsaciones cada vez que lo vemos.

Si encima el ejemplar incluye algunas opciones especiales, mejor que mejor, como es es caso del protagonista del vídeo adjunto, cuya carrocería de fibra de carbono está sin pintar y las llantas son de ese mismo material ligero.

El youtuber TheTFJJ realizó esta grabación en Londres. El coche estaba aparcado frente al hotel de cinco estrellas Rosewood, con lo que supuso una oportunidad fantástica para 'cazarlo' desde cerca.

Galería: Koenigsegg Regera

Como puedes ver, hay fibra de carbono ¡incluso en la carcasa de los faros! y el lateral del coche viene adornado por una franja amarilla hecha de oro auténtico. Cosas de los multimillonarios...

La ausencia de pintura supone un ahorro de aproximadamente 20 kilos en comparación con un Regera 'convencional', mientras que las llantas de fibra de carbono son un 40% más ligeras que el juego de aleación estándar.

Este Koenigsegg Regera tan especial viene con un interior de cuero blanco en contraste y es, sin duda, uno de los coches más emocionantes que hemos visto. Por si no lo recuerdas, el tren motriz está compuesto por un motor 5.0 V8 biturbo de 1.115 CV y tres unidades eléctricas. En conjunto, la potencia combinada supera los 1.500 CV y el coche pesa en vacío 1.420 kilos.

Teniendo en cuenta estos datos, no te sorprenderá que el Regera pueda acelerar de 0 a 400 km/h en menos de 20,0 segundos. Es más, en octubre de 2019, solo necesitó 31,49 segundos para alcanzar esa velocidad y detenerse por completo, por cortesía de sus grandes frenos carbocerámicos.

Con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 402 km/h, no es el coche más rápido que ha fabricado Koenigsegg. Ese título honorífico recae en el Jesko Absolut, que teóricamente puede alcanzar los 531 km/h. En fin, no te pierdas el vídeo, porque merece mucho la pena.