Los Porsche 928 usados suelen venderse en subastas a partir de un precio de 17.000 euros. No obstante, esta unidad no es un vehículo como el resto, ya que lo utilizó Tom Cruise en el largometraje 'Risky Business', en 1983.

El modelo se vendió en la subasta de Barrett-Jackson celebrada en Houston (Texas), por un precio de 1.980.000 dólares (alrededor de 1.675.000 euros al cambio actual). Dicha cantidad, según la propia casa de subastas, es el récord mundial para un 928.

Galería: Porsche 928 subastado y conducido por Tom Cruise

El deportivo germano fue, sin duda, el protagonista del evento, una cita en la que se vendieron coches por valor de más de 31 millones de euros. Según Barrett-Jackson, la subasta de Houston tuvo un 100% de ventas, con 34 récords del mundo establecidos.

El Porsche 928, además de aparecer en la gran pantalla, fue el vehículo que usó Tom Cruise para aprender a utilizar la caja de cambios manual. La unidad no es la que acaba en el fondo del lago Michigan, sino que es uno de los tres conducidos durante la icónica escena de la persecución.

Porsche 928 conducido por Tom Cruise

El director de Risky Business, Paul Brickman, seleccionó el Porsche 928 porque sintió que el 911 era 'demasiado común'. El automóvil original presentaba una carrocería verde, pero, más tarde, se cubrió con una capa marrón claro para la película.

Porsche 928 conducido por Tom Cruise

Una vez que este 928 terminó su carrera en el cine, se convirtió en parte de una colección privada, aunque se desconoce quién fue el afortunado que aparcó esta belleza en el garaje.

El vehículo de serie cuenta con una caja de cambios manual de cinco velocidades, encargada de gestionar los 220 CV de potencia que se envían a las ruedas traseras. El bloque V8, de 4,5 litros, permite alcanzar las 60 millas por hora (96 km/h) en 6,5 segundos, además de llegar a los 230 km/h de velocidad máxima.

Porsche 928 conducido por Tom Cruise

El dueño del Porsche 928 que apareció en el film de 1983 debe estar muy feliz por tener un pedazo de historia de Hollywood en su casa. El resto ha de conformarse con volver a ver la película y disfrutar con el espectacular aspecto del deportivo alemán.

Fuente: Barrett-Jackson