¿Quién no conoce el Land Rover Defender? A lo largo de los años, el todoterreno británico se ha ganado una merecida reputación gracias a su robustez y capacidades para enfrentarse a cualquier tipo de terreno, por exigente que sea.

Casi 70 años jalonan su existencia y en la actualidad es uno de los modelos más llamativos e interesantes del actual catálogo de producto del fabricante británico. Un aspecto futurista que ha conseguido llamar la atención de preparadores, como en el caso de Manhart, que acaba de mostrar su particular interpretación del modelo inglés.

Galería: Manhart Land Rover Defender DP 500

El resultado del trabajo de este reconocido preparador lleva por nombre DP 500 y se trata, como demuestran las imágenes, de un Defender profundamente modificado tanto técnica como visualmente.

En concreto, los responsables han sido los chicos de Manhart Performance, que han conseguido demostrar que el nuevo todoterreno es capaz de alcanzar una óptima respuesta al circular por asfalto. Queda claro que después del trabajo de transformación, este DP 500 está pensado para convivir en la 'alfombra gris', debido a que no queda nada claro que sea capaz de mantener sus conocidas capacidades todoterreno.

La base del modelo que ahora se presenta es un Defender P400 AWD, con la variante de carrocería larga de cinco puertas 110, cuyo motor de gasolina de 3,0 litros y seis cilindros en línea desarrolla 400 CV y 550 Nm, de serie, gracias a la 'magia' de la turboalimentación y del compresor eléctrico.

De esta forma, de entrada ya se dispone de mucha potencia, pero para Manhart no era suficiente y gracias a una remodelación de la gestión electrónica del motor, el DP 500 eleva el listón de la potencia hasta niveles propios de un bloque V8.

Manhart Land Rover Defender DP 500

Así las cosas, la potencia del propulsor se ha incrementado hasta unos impresionantes 512 CV y 710 Nm, lo que sitúa al coche a la altura de su hermano mayor, que cuenta con un 5.0 V8 sobrealimentado con 525 CV.

Con el sistema de escape de acero inoxidable Manhart, que aún se encuentra en desarrollo y que estará disponible como una opción de tubos de escape recubiertos de carbono o de material cerámico, el Defender también será considerablemente más llamativo, visual y acústicamente hablando.

Manhart Land Rover Defender DP 500

Aunque el vehículo presentado tiene la configuración estándar, Manhart implementará una mejora de los frenos a petición del cliente. Y en lo que respecta al chasis, también se ha optimizado la suspensión neumática de fábrica, que se materializa en un descenso de la altura libre al suelo cifrada en 30 milímetros, ya sea ajustando el software o mecánicamente, mediante la ayuda de acoples reductores en la suspensión.

Manhart Land Rover Defender DP 500

Visualmente, el DP 500 es especialmente llamativo gracias a un nuevo juego de llantas Manhart Forged Line en medidas 10x24 pulgadas con acabado gris claro y neumáticos 295/30 ZR24. Para los que prefieren un juego de llantas más pequeño, pueden optar por el Concave One de 10,5x22 pulgadas con un acabado negro y una banda dorada de adorno, así como neumáticos 295/40ZR22.

Manhart Land Rover Defender DP 500

Otros detalles visuales son los pasos de rueda sobredimensionados, que confieren al Defender unos hombros considerablemente más anchos y que, al igual que el resto de componentes exteriores y la cubierta del motor, están pintados en el color de la carrocería; además las franjas decorativas plateadas, en contraste con la carrocería negra, consiguen un efecto muy llamativo.

Manhart Land Rover Defender DP 500

Por último, aunque no menos importante, Manhart perfecciona el interior con una tapicería de cuero y Alcantara de alta calidad, que incluye detalles que el cliente puede seleccionar individualmente. Además, hay un conjunto de asientos delanteros Manhart ErgoMed, firmados por Recaro, con accionamiento eléctrico para el conductor y el acompañante, que incluyen calefacción y refrigeración, así como airbags integrados. Por el momento, no conocemos datos respecto al precio o las fechas de comercialización.

Fuente: Manhart