Se trata del penúltimo de los seis prototipos homónimos presentados en otras tantas ediciones del salón de Tokio.

Algunos de los concept cars que aparecen en nuestra sección Prototipos Olvidados no son en realidad tan desconocidos. Al contrario, mucha gente los recuerda bien, sobre todo cuando dieron vida de un modo u otro a modelos de producción.

En cambio, el Mitsubishi HSR no le suena a prácticamente nadie, a pesar de que estamos hablando no de uno, sino de seis prototipos, presentados en intervalos regulares de dos años, con motivo de los salones del automóvil de Tokio entre 1987 y 1997.

Ciertamente, ninguno de ellos ha dejado mucha huella en la memoria. Una pena, porque si bien es cierto que no se convirtieron directamente en vehículos de calle, muchas de las innovaciones estrenadas en esta familia han llegado después a las carreteras.

Galería: Mitsubishi HSR-V

Las siglas HSR significan Highly Sophisticated-transport Research, o Estudios para Vehículos Altamente Sofisticados, pero lo primero que llama la atención de esta serie de concept es, sin duda, la fisonomía: deportiva, futurista y vanguardista.

Sin embargo, el quinto, el que se mostró en la edición de 1995 del salón de Tokio, tenía algo más: se presentaba con una apariencia ligeramente diferente, una distancia al suelo ajustable y una carrocería transformable con un techo retráctil semitransparente, que permitía pasar de coupé a roadster. En definitiva, un coupé-cabriolet-crossover que se adelantó a su tiempo.

Mitsubishi HSR-V
Mitsubishi HSR-V
Mitsubishi HSR-V
Mitsubishi HSR-V

Los HSR, todos diseñados por la misma mano, la de Akinori Nakanishi, ofrecían argumentos técnicos igualmente innovadores, desde el control electrónico de la suspensión hasta la dirección a las cuatro ruedas, pasando la aerodinámica activa, el control de estabilidad y los pequeños motores turboalimentados. Te suenan estas soluciones en los vehículos actuales, ¿verdad?

Mitsubishi HSR
Mitsubishi HSR-II
Mitsubishi HSR-III
Mitsubishi HSR-IV
Mitsubishi HSR-VI

En particular, el HSR-V contaba con un primer motor de gasolina de inyección directa. Cubicaba 1,8 litros y se trataba del progenitor de la célebre familia GDi de Mitsubishi, lanzada al año siguiente, 1996, en el Galant y luego en el Carisma.

Una evolución de 2,4 litros aterrizó en 1997 en el posterior HSR-VI, que también contaba con dirección a las cuatro ruedas e incluso un primer sistema de conducción autónoma. Desde luego, estos prototipos merecían ser rescatados del olvido.