La compañía afirma que está destinado para empresas que necesitan más de 300 km de autonomía o que no tienen tiempo para recargar.

Citroën, al igual que Peugeot y Opel, todos pertenecientes al grupo Stellantis, presenta su propia versión de furgoneta, de tamaño medio, basada en la tecnología de pila de combustible mediante hidrógeno. Se trata del Citroën ë-Jumpy Hydrogen, un vehículo comercial que se suma al ya existente Citroën ë-Jumpy 100% eléctrico.

Su equipamiento es idéntico al del Peugeot e-Expert Hydrogen y al del Opel Vivaro-e Hydrogen, de los que ya te hemos hablado en otra ocasión y se comercializará, de momento, con un número limitado de unidades, a partir de finales de este mismo año.

Galería: Citroën ë-Jumpy Hydrogen

La compañía explica que la versión de hidrógeno complementará su gama de vehículos eléctricos de batería para los clientes que necesiten más de 300 kilómetros de autonomía con una sola carga o que no puedan recargar en eléctrico con la facilidad deseada. Se espera que el Citroën ë-Jumpy Hydrogen ofrezca más de 400 kilómetros de autonomía.

De esta forma, según las estimaciones de la marca, un 8% de sus clientes optarán por el vehículo con pila de combustible, frente a los que necesitan la versión 100% eléctrica (ë-Jumpy), que recordemos ofrece una autonomía máxima de 330 kilómetros con una sola carga.

"Citroën completa su gama de vehículos industriales eléctricos con la tecnología del hidrógeno, para responder a las necesidades del 8% de las empresas que deben realizar trayectos de más de 300 kilómetros o que carecen de tiempo para recargar su vehículo durante el día. La gama de la marca responderá así a todas las necesidades del segmento"

Esto significa que, incluso si los vehículos de pila de combustible de hidrógeno tuvieran éxito, algo que está por ver, debido a la escasa red de puntos de suministro que existe en la actualidad, su mercado sería limitado y alrededor de 10 veces menor que el de los vehículos eléctricos de batería.

Citroën ë-Jumpy Hydrogen

Los modelos 100% eléctricos (BEV) son ideales para todas las aplicaciones con necesidades de autonomía entre 100 y 300 kilómetros diarios, siempre que se disponga de un punto de conexión, para la recarga nocturna, por ejemplo.

Citroën ë-Jumpy Hydrogen (derecha) y Citroën Ami (izquierda)

Además, estos vehículos permiten, de forma ocasional, ampliar el trayecto, siempre que se disponga de un punto de carga rápida a lo largo de la ruta prevista. Si los modelos eléctricos mejoran en cuanto a eficiencia energética de las baterías (densidad energética/autonomía y coste) a corto plazo, como todo apunta, la tecnología de pila de combustible de hidrógeno todavía tendrá que recorrer mucho camino para presentarse como una alternativa.

Citroën ë-Jumpy Hydrogen (derecha) y BEVS de Citroën (izquierda)

Especificaciones del Citroën ë-Jumpy Hydrogen:

  • Autonomía total de más de 400 kilómetros; repostaje de los depósitos de hidrógeno en tres minutos.
  • Tres depósitos de hidrógeno de 700 bares (70 MPa), 4,4 kilos de hidrógeno, bajo el suelo una pila de combustible de 45 kW.
  • Batería de 10,5 kWh; potencia máxima de 90 kW.
  • Tracción delantera.
  • Motor eléctrico de imanes permanentes de 100 kW (136 CV) y 260 Nm.
  • Cargador trifásico de a bordo de 11 kW.
  • 2 longitudes disponibles (M: 4,95 metros y XL: 5,30 metros) con las mismas características de volumen de carga que las versiones turbodiésel y 100% eléctrica.
  • Espacio de carga de 5,3 a 6,1 m3
  • Carga útil de hasta 1.100 kilos.
  • Remolque de hasta 1.000 kilos.