Si eres un aficionado a las subastas, probablemente hayas disfrutado de sorpresas durante las últimas semanas. Concretamente, en el evento organizado por la casa Barrett-Jackson en Scottsdale, retrasado por la pandemia, hace una semana se produjeron algunas ventas millonarias sorprendentes.

En este sentido, el primer Ford Bronco de producción se vendió por algo más de un millón de dólares, mientras que el primer GMC Hummer que se ha fabricado alcanzó los 2,5 millones de dólares. Se trata de una buena cantidad de dinero para conseguir el primer vehículo de una saga, aunque puede que no sea destacable cuando hablamos de otros modelos clásicos.

Galería: Ferrari 250 GTO 1962

Es bastante probable que hayas escuchado. en varias ocasiones, la conocida frase de "vale su peso en oro". En pocas palabras, es una forma tópica de afirmar que algo es realmente valioso, pero ¿de cuánto estamos hablando cuando nos referimos a un coche?

Con el valor actual del oro, de 1.713 dólares por onza (unos 1.430 euros aproximadamente), un vehículo con un peso de unos 1.814 kilos costaría casi 110 millones de dólares para hacer cierta la citada afirmación. Si reducimos a la mitad el peso, necesitaríamos 'solo' 55 millones de dólares y conocemos el caso de un coche que superó esa cifra. Efectivamente, el Ferrari 250 GTO.

Ferrari 250 GTO 1962

Hasta ahora, la venta de un vehículo que ha alcanzado la cantidad más conocida (al menos que se haya hecho publico) fue la de un Ferrari 250 GTO de 1963, que cambió de manos en 2018, por nada menos que 70 millones de dólares.

Si aplicamos el precio actual del oro al peso de 950 kilos del 250 GTO, llegamos a un valor de 57,4 millones de dólares. Así que, gracias a esta simple deducción, en realidad, el Ferrari 250 GTO vale más que su peso en oro, o al menos, este coche en particular.

Ferrari 250 GTO 1962

Si tenemos en cuenta que hace poco vimos un 250 GTO circulando 'alegremente' por las carreteras y autopistas de Reino Unido, este dato ofrece una nueva perspectiva de lo que significa ver uno en cualquier lugar público.

Si le añadimos el hecho de que solo se fabricaron 36 Ferrari 250 GTO en la década de 1960, es bastante probable que el valor de cada unidad siga aumentando cada año que pase, permitiendo al modelo italiano mantener esa corona honorífica del coche más caro del mundo.

Fuente: Motor1.com Global