Otro vestigio de la era de Carlos Ghosn en el Grupo Renault acaba de desaparecer. El fabricante francés ha anunciado la venta de su participación en Daimler (1,54% del capital), por un importe total de 1.143 millones de euros.

Es el final de un capítulo que comenzó hace 11 años, cuando Ghosn, entonces director general de Renault y Nissan, y Dieter Zetsche, su homólogo en Daimler, sellaron su alianza capitalista. Los tiempos han cambiado: Ghosn y Zetsche ya no están en sus cargos y el Grupo Renault está en plena transición y obviamente busca liquidez.

Esta venta permitirá "acelerar el proceso financiero de la actividad automovilística", que se encontraba en números rojos, por un valor de 3.600 millones de euros netos, a finales de 2020, según informó el grupo francés en un comunicado.

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El fin de este vínculo empresarial no pone fin a las asociaciones entre las dos empresas. Daimler conserva el 3,10% del capital de Renault y Nissan, mientras que Nissan, socio de Renault en la Alianza, conserva el 1,54% de Daimler.

El fabricante de automóviles francés también ha dicho que "la unión industrial entre el Grupo Renault y Daimler no ha cambiado y no se ve afectada por esta transacción financiera", por lo que ambas compañías seguirán compartiendo motores y componentes.

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Este vínculo industrial entre ambas empresas ha tenido sus altibajos. Entre los fracasos más amargos, se encuentran el Renault Alaskan y el Mercedes-Benz Clase X, que tomaron como base el Nissan Navara.

Asimismo, los Infiniti Q30 y QX30, desarrollados a partir de los Mercedes-Benz Clase A y GLA, no sirvieron para que la marca japonesa despegara en Europa y, de hecho, ya ha desaparecido de nuestro continente. 

Igualmente, los smart fortwo y forfour, basados en el Renault Twingo, tan solo se conservan en versión eléctrica, al igual que el modelo francés, debido a la baja demanda de las versiones térmicas. 

Pero también han surgido éxitos, como el motor turbo de gasolina, con cuatro cilindros y 1,3 litros, y el propulsor turbodiésel 1.5 Blue dCi, compartidos por modelos compactos de Renault, Nissan y Mercedes-Benz. 

También el Mercedes-Benz Citan, el 'primo' premium del Renault Kangoo, ha funcionado muy bien en los mercados y, de hecho, habrá una segunda generación de la furgoneta alemana, también con genética francesa.