En su opinión, el entorno económico actual no es el propicio para inversiones en este ámbito.

La crisis sanitaria que hemos padecido se traduce, ahora, en un periodo económicamente difícil. Los fabricantes de automóviles no son ajenos a esta fase compleja, hasta el punto de que han tenido que cerrar provisionalmente fábricas y reducir puestos de trabajo. Es más, algunos han anunciado la suspensión de inversiones relacionadas con tecnologías futuras.

Este es el caso de Daimler y BMW, que acaban de informar sobre la interrupción, "por el momento", de su cooperación en el desarrollo de coches autónomos, señalando como principal culpable el "entorno económico desfavorable".

Galería: BMW Vision iNEXT 2021

El objetivo principal de este proyecto conjunto era desarrollar la próxima generación de vehículos sin conductor. No se descarta en absoluto que la alianza vuelva a cobrar forma en tiempos venideros, pero ahora mismo está anulada, dada la importante inversión necesaria.

"No es el momento adecuado para llevar a cabo la cooperación con éxito", han explicado ambas multinacionales. El acuerdo entre Daimler y el Grupo BMW se firmó a comienzos de 2019 y, entre otros fines, abarcaba desarrollar la conducción autónoma en vías de primer orden y sistemas de aparcamiento sin intervención del conductor.  

La decisión de detener el acuerdo se produjo tras una evaluación muy intensa del mismo, y se tomó de mutuo acuerdo, según las dos compañías. De este modo, ahora, se concentrarán en sus propios proyectos dentro de este ámbito. 

Así, BMW seguirá trabajando con Intel y Mobileye, mientras que Daimler, ya asociado con BOSCH, está estudiando opciones con socios fuera del sector automovilístico, para avanzar en el campo del coche conectado.

BMW Vision iNEXT 2021

Sin embargo, los dos gigantes alemanes han asegurado que su cooperación en la oferta de movilidad, como el servicio de coches compartidos Share Now y la plataforma Free Now para reservar un VTC o un taxi, continuará según lo previsto.

No sabemos hasta qué punto el difícil presente económico conllevará un retraso a la hora de ver coches autónomos por las calles. Además, en el caso concreto de España, también hay que contar con infraestructuras preparadas y todo apunta a que tardarán bastante tiempo en desarrollarse.