Esta infraestructura será utilizada por la mayoría de fabricantes galos.

El circuito de Linas-Montlhéry ha perdido protagonismo con el paso de los años, pero es un lugar interesante de cara a la industria automovilística.

Lo más destacado de los últimos años ha sido una de las tantas gymkhanas en las que Ken Block presume de 'manos' al volante, con una infinidad de derrapes y complicadas maniobras. Para el trazado francés, el piloto eligió un Ford Fiesta de 650 CV, preparado y 'radicalizado' por Olsberg-MSE.

Galería: Google Waymo

El vídeo de Block se publicó en 2010 y fue entonces cuando algunos focos apuntaron hacia el abandonado asfalto del óvalo.

Finalmente, ha sido la compañía Utac Ceram la encargada de gestionarlo, bautizándolo con el nombre de Teqmo y con el objetivo de destinarlo a test de coches autónomos de distintos fabricantes, sobre todo franceses.

La inauguración se realizó en presencia del ministro de Economía y Finanzas de Francia, Bruno Le Maire, quien pudo visitar las instalaciones, compuestas por 12 kilómetros de pistas de pruebas, en las que se representan las distintas condiciones de la carretera, con simulaciones de áreas urbanas, zonas de estacionamiento y diversas maniobras cotidianas, como giros de distintos ángulos y frenadas.

Junto al trazado, se han instalado distintas infraestructuras de comunicación, con cobertura 5G incluida, de manera que puedan retroalimentarse con los automóviles de conducción autónoma.

Galería: BMW Serie 5 2017 prototipo autónomo

Ya son varios los socios que se han unido a este proyecto automovilístico, como el fabricante Renault y el Grupo PSA, además de otras empresas de sector de las telecomunicaciones, como Bouygues Telecom, Ericsson y Orange.

El experto en vehículos autónomos de PSA, Vicent Abadie, explicaba que "se necesitan entre uno y dos millones de kilómetros de pruebas para poder validar un nivel de conducción sin conductor".

Google Waymo

Este grupo automovilístico, además de las pruebas que va a realizar en Linas-Montlhéry, dispone de 20 prototipos con autorización para rodar en carretera abierta al tráfico, con un acumulado total de 170.000 kilómetros reales desde el comienzo de los test, en el año 2015.

Esta cifra todavía queda lejos de los 17 millones de kilómetros recorridos por los vehículos autónomos de Waymo, la subsidiaria de Google, con sede en Mountain View, California (Estados Unidos).