Pero los concesionarios Jeep se negaron.

Puede que en Europa no estemos muy acostumbrados al Dodge Caravan, un monovolumen de gran éxito en Estados Unidos, pero lo cierto es que es una de las denominaciones más longevas del mercado americano, con casi cuatro décadas de historia a sus espaldas.

En la actualidad, Dodge comercializa el llamado Dodge Grand Caravan, pero el modelo nació allá por 1984, por entonces simplemente con el nombre de Caravan, y desde ese momento han existido seis generaciones distintas del modelo.

Galería: Dodge Caravan off-road concept

A principios de los 90, el Dodge Caravan era ya uno de los vehículos más vendidos de la compañía, y los directivos del fabricante estaban abiertos a todo tipo de ideas para ampliar su catálogo de versiones, y aquí es donde entró en juego el modelo de las imágenes.

En 1991, cuando se lanzó al mercado la segunda generación del Caravan, el diseñador Michael Santoro formó parte del equipo de Chrysler Corporation que le dio vida, y ahora ha decidido contar en su página web algunos detalles sobre esta creación de aspecto off-road, que en cierto momento los responsables de Dodge le pidieron que creara, con el Caravan como base.

Dodge Caravan off-road concept

"El reto era intentar encontrar la forma de cambiar radicalmente la apariencia del monovolumen sin gastar apenas dinero", comenta el diseñador, pero lo cierto es que casi no tenía medios para ello, más allá de "cinta, pintura, llantas y algún que otro accesorio del propio fabricante, existente o de nuevo diseño". 

Santoro dibujó las líneas de este Caravan de aspecto todoterreno y robusta apariencia, incluyendo pilares centrales oscurecidos, nuevas defensas frontal y trasera, estriberas laterales o un módulo de iluminación auxiliar sobre la baca de techo.

El resultado tuvo tanto éxito entre los directivos de Dodge, a los que les encantó la creación, que decidieron fabricar un prototipo a tamaño real, para pruebas y también para propósitos promocionales.

Dodge Caravan off-road concept

Desafortunadamente, y aunque estuvo realmente cerca de llegar a producción y los directivos estaban encantados con la idea, algunos concesionarios de Jeep (marca del mismo grupo por entonces) lo vieron como una amenaza frente a sus productos, que podría canibalizar ventas, por lo que finalmente nunca llegó a hacerse realidad, y tampoco se presentó el prototipo en el salón de Chicago, donde tenía previsto ser desvelado.