Parece que se ha puesto de moda adquirir un todoterreno usado.

Desde la aparición de la borrasca Filomena, muchos se han planteado comprar un todoterreno barato, el vehículo más capaz a la hora de garantizar la movilidad, por mucho que llueva o nieve.  

Entre los candidatos, el Suzuki Jimny ha cobrado un protagonismo destacado. Incluso se hizo viral cuando apareció en diferentes medios de comunicación, la televisión incluida, ayudando a quien lo necesitara en la Comunidad de Madrid para acudir a hospitales u otras necesidades.

Pero muchos se llevaron un chasco cuando accedieron a la web oficial de la marca japonesa y comprobaron que el Jimny ya no se vende en España. No obstante, hay dos soluciones muy válidas. Una es esperar a su regreso en este primer trimestre de 2021, eso sí, homologado como vehículo comercial. La segunda es comprarlo de segunda mano.

Galería: Prueba Suzuki Jimny 2019

Para ver si es interesante esta segunda alternativa, hemos buceado por varias web de compraventa de coches usados y la verdad es que nos hemos llevado una sorpresa... negativa. Sí, porque el Suzuki Jimny se ha revalorizado con el tiempo. 

Cuando se puso a la venta en 2018, inicialmente, las tarifas oscilaban entre 17.000 y 20.820 euros. Es verdad que luego esos precios se incrementaron ligeramente, pero seguían siendo razonablemente bajos. 

Pero ahora, si quieres uno, te vas a tener que rascar más el bolsillo. Un ejemplo: una unidad del año 2019, con 26.000 kilómetros y el acabado JX (el básico), cuesta nada menos que 26.500 euros al contado.    

Otro ejemplar a la venta se ofrece con la versión JLX, más equipada, y tan solo tiene 3.924 kilómetros, pero piden por él 26.990 euros. En definitiva, se ha creado una burbuja especulativa con este coche, aunque estamos convencidos de que, cuando llegue el Jimny comercial, a pesar de que solo tenga dos plazas, estos precios volverán a descender. 

Cabe recordar que este coche disfruta de la tracción total ALLGRIP PRO y tiene reductora. Además, cuenta con dos ejes rígidos y control de descenso de pendientes, así que se pueden hacer auténticas virguerías con él, como queda patente en la siguiente videoprueba.