Esta nueva versión pretende ser fiel a sus ancestros, sin dejar de lado ninguna de las comodidades que ofrece la marca últimamente.

En 1948, Land Rover lanzaba su primer modelo, el Serie I, un vehículo pensado para trabajar en el campo, sin ninguna comodidad ni aspiración de poblar las urbes de Reino Unido.

Fue un todoterreno que, por su robustez y capacidad para subir por planos inclinados inimaginables en aquella época, también fue reclamado por el ejército británico para sus tropas, ganando la pelea contra otros fabricantes que también les ofrecieron sus automóviles.

Tras el Serie I, llegaron el Serie II y el Serie III, todos con las mismas características de robustez y fiabilidad que forman parte del ADN del fabricante, desde el mencionado año 1948.

Galería: Land Rover Defender 90 2021

No es hasta 1990 cuando este vehículo se empieza a denominar oficialmente como Defender, tras la transición entre los antiguos 'Series' a los modelos 90, 110 y 130, que hacían referencia a la batalla de cada uno de ellos.

Este primer Defender ya comenzó a combinar su enfoque y, a pesar de que seguía siendo un vehículo robusto, para utilizar fuera de pista, ya incorporaba una serie de mejoras para que su uso en carretera fuera más confortable.

Pero fue ya en 2007 cuando el Defender pegó un cambio brutal, que lo convirtió en un referente dentro del segmento, incorporando todas las comodidades y el lujo de la gama Land Rover, sin perder su esencia de vehículo de trabajo.

En el año 2016, la firma británica dejó de vender el Defender, hasta la puesta en producción del L663, código interno del modelo actual. Inicialmente pudimos ver el modelo 110, que fue el primero en presentarse en el salón de Frankfurt 2019, y ahora, llega a los concesionarios el Land Rover Defender 90, el auténtico sucesor del primitivo Serie I.

El todoterreno británico es un coche con una gran personalidad, diferente tanto a sus predecesores como a los modelos de su competencia, con un toque ambiciosamente moderno, pero sin perder un ápice del espíritu del primer modelo de 1948.

Obviamente ya no es un coche pensado solo para la gente que trabaja o vive en el campo, pero su aspecto robusto no es solo una máscara, ya que incorpora la arquitectura DX7, un monocasco de aluminio, que le da esa robustez que siempre se espera que aporte.

Land Rover Defender 90 2021

Estas prestaciones todoterreno no chocan con la gran actitud del Defender en carretera, lo que le da un carácter polivalente para un uso tanto fuera de pista, como en carretera... e, incluso, en entornos más urbanos.

El Defender cuenta con tracción total permanente, caja de cambios automática, diferencial central y bloqueo del diferencial trasero opcional, que le dan una gran capacidad de moverse con soltura en cualquier tipo de terreno.

El exterior del coche nos deja muchos detalles del legado del Serie I, como la puerta trasera de apertura lateral o la rueda de repuesto exterior, que además de carácter, le permite ofrecer una capacidad de maletero mucho mayor.

Land Rover Defender 90 2021

Otro detalle que nos hace volver la vista al pasado son las llamadas 'ventanas alpinas', que permiten una visión de la parte más alta desde el interior del vehículo. El frontal, sin embargo, es completamente nuevo y es el que menos recuerda a los modelos anteriores del Defender.

Pero es realmente el interior del coche el que más evoluciona, pese a seguir ofreciendo muchos guiños a sus predecesores, como la multitud de huecos para guardar cosas. Pese a un diseño minimalista, el Defender incorpora todas las comodidades que en los últimos años han convertido a Land Rover en una marca de referencia entre los SUV premium del mercado.

Land Rover Defender 90 2021

El Defender llega con diferentes motorizaciones, tanto turbodiésel como gasolina, acompañadas por la microhibridación MHEV. Las versiones de gasóleo, de 3,0 litros y seis cilindros en línea, ofrecen 200, 250 y 300 CV de potencia. Por su parte, la mecánica de gasolina de acceso es un 2,0 litros, con cuatro cilindros en línea, que ofrece una potencia de 300 CV. Por su parte, el tope de la gama queda representado por el P400, con un propulsor 3.0 de seis cilindros, que alcanza los 400 CV.

Los precios van desde los 57.450 euros de la versión de acceso, con motor diésel, hasta los 111.600 euros, del P400, aunque las posibilidades de personalización son prácticamente ilimitadas

A fin de cuentas, se ofrecen 170 accesorios diferentes, tres líneas (First Edition, Defender y Defender X) y tres acabados (S, SE y HSE), que le confieren personalidades muy distintas, dependiendo del perfil del usuario: urbano, campestre, aventurero o explorador.

Galería: Land Rover Defender 2020