No tenemos muy claro si su conductor lo utiliza para presumir... o para 'navegar' por el asfalto.

Queda claro que Estados Unidos es el paraíso de las transformaciones de vehículos. Allí cualquier cosa es posible, como lo es que circule por las calles y carreteras de cualquier Estado. Pero, queremos ir más allá y saber, ¿qué se necesita para convertir un Chrysler LeBaron descapotable usado en una lancha fueraborda con ruedas con la que circular?

Pues, básicamente, además del coche, una lancha usada que ya no necesites para navegar. La que estás viendo en imágenes ha servido de 'envoltorio' a un LeBaron para crear uno de los vehículos más singulares que jamás habrás visto. También te dejamos la galería de un Chrysler LeBaron famoso por otros motivos.

Galería: Chrysler LeBaron de 1985 ex Frank Sinatra

Puede parecer mucho trabajo, pero el propietario del apodado 'Le Boata' nos cuenta en el vídeo que acompaña a esta noticia lo fácil y barato que es conseguir esta transformación absurda para muchos, pero soñada por su dueño.

Antes de que preguntes, no, este 'Le Boata' no flota y no tiene capacidades acuáticas similares a las de una lancha. A pesar de su apariencia de coche anfibio, esta transformación basa todo su atractivo en el diseño y en el hecho de disfrutar de la experiencia de conducir una lancha 'descapotable'.

El propietario tenía un presupuesto muy limitado para crear el 'Le Boata', pero por suerte pudo conseguir un Chrysler LeBaron descapotable usado, por solo 700 dólares y una lancha de segunda mano por otros 100 dólares. Para 'fundir' ambos medios de transporte, el dueño empleó apenas tres días de trabajo, por raro que parezca.

Según el ángulo desde el que lo veas circular, podría parecer que estás viendo una lancha navegando por el asfalto de las calles, pero al fijarte en los detalles, puedes identificar el vehículo que se encuentra debajo. Las ruedas, los faros o la matrícula delantera terminan de confirmar nuestras sospechas.

Chrysler LeBaron de 1985 ex Frank Sinatra

Conducir el 'Le Boata' es una gran responsabilidad, ya que solo existe uno en el mundo. Por suerte el propietario es muy receptivo a todos los comentarios y preguntas de los interesados, y comprende que cuando sale con su coche a dar una vuelta, está destinado a terminar en Instagram.

Queda claro que la única barrera a la hora de transformar un vehículo es nuestra propia imaginación, ya que el 'Le Boata' demuestra que la pasión por los automóviles no tiene límites, al menos, en Estados Unidos.

Fuente: Barcroft Cars