Una transformación sencilla, pero efectiva.

En muchas ocasiones, las cosas sencillas son las que mejor resultado ofrecen. Si algo funciona, para qué cambiarlo. Es otra de las frases que seguro has escuchado en algún momento de tu vida. Lo cierto es que nos gusta encontrar vehículos curiosos y a la vez, sencillos, como el coche anfibio que estás viendo.

Se trata de un proyecto de PeterSripol en su canal de YouTube y que, como puedes apreciar en el vídeo, es un simple pero efectivo vehículo anfibio. Estamos convencidos de que la clave de su efectividad radica, como en muchas otras ocasiones, en la poca complejidad del concepto.

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Obviamente, cuando nos referimos a que es efectivo, queremos decir que cumple, sin florituras, su cometido. Es capaz de circular por la carretera y de navegar por el agua. Lógicamente, no es un modelo rápido y tampoco está homologado para ir por el asfalto.

Creemos que no dispone de frenos, pero sí que incluye un volante para controlar las ruedas delanteras, mientras que las traseras son impulsadas por un motor de gasolina. Carece de techo, asientos o intermitentes, pero tal y como se puede ver en las imágenes, es capaz de mantener una velocidad limitada en suelo firme.

Una vez en el agua, el mismo motor de gasolina, con 5 CV de potencia, se encarga de mover una hélice que impulsa al vehículo. Es cierto que la velocidad que alcanza es tan escasa como en tierra, pero aun así, avanza surcando las olas.

Siendo honestos, este coche no llama la atención por la velocidad que alcanza, pero sí que resulta curioso comprobar la facilidad con la que hace la transición de un medio al otro, sin grandes modificaciones técnicas.

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Por resumir la transformación de una forma sencilla, el autor de la obra ha utilizado una lancha con casco de aluminio a la que le ha instalado un chasis de acero con dos ejes. En el extremo de ambos ejes van instaladas una pequeñas ruedas de kart. La altura al suelo es suficiente para la hélice y para que no golpee con el suelo. Tanto ruedas como hélice giran de modo solidario mediante una cadena de transmisión unida al motor.

La unión se realiza mediante diferentes soldaduras y el casco se sella por completo para evitar vías de agua al estar navegando. El resto es lo que estás viendo en el vídeo, pura diversión. Al final del mismo, se sugiere la posibilidad de una versión 2.0 del proyecto, con un poco más de presupuesto y el aporte de electricidad como energía a la ecuación.

¿Agua y electricidad? Sí, has leído bien. No parecen muy compatibles, pero vista la efectividad de su primer proyecto, no se puede descartar que tenga éxito. Estaremos atentos.

Fuente: PeterSripol, vía YouTube