Un nombre controvertido para un concept car que adelantaba el concepto del monovolumen.

La nueva entrega de nuestra saga de 'Prototipos olvidados' está protagonizada por un vehículo experimental que exploró la vertiente más innovadora del diseño. Mientras que algunos prototipos nacen para convertirse en un vehículo de producción, otros nunca tuvieron ninguna intención comercial. Eran simples delirios de los diseñadores, como en el caso del Citroën Kar-a-Sutra.

Fue en 1972 cuando nació este extraño concept car, dentro de la corriente hippie dominante y la necesidad de libertad y emancipación que la acompañaba. En términos sexuales también y de ahí que el nombre del vehículo no necesite muchas más explicaciones. De ahí su curioso diseño, similar al de un monovolumen, aunque la paternidad de esta categoría, que hizo furor en los años 80 y 90, siempre fue atribuida a Renault con su Espace, que apareció en 1984.

Galería: Citroën Kar-a-Sutra (1972)

Es, en efecto, la noción del espacio, la que se cuestiona por el trabajo del diseñador italiano Mario Bellini, a petición de dos grandes empresas: Citroën y Pirelli. ¿Quién mejor que el famoso arquitecto milanés, nacido en 1935, para diseñar este coche con sus múltiples configuraciones?

Por supuesto, las enormes superficies acristaladas también satisfacían las necesidades de libertad y cercanía con la naturaleza. Se prestó especial atención a la comodidad y a la comunicación entre los ocupantes.

"El Kar-a-Sutra no es un producto real" explicó Mario Bellini en una entrevista concedida a Design Boom. "Se trataba de explorar el significado del desplazamiento. Descubriendo un nuevo territorio, explorando e involucrando a la gente en esta aventura. Podías abrir el techo, asomarte y tomar fotos".

Citroën Kar-a-Sutra

"Podías alquilar un piano de concierto y moverlo de un lugar a otro. Realmente podías decir algo sobre los coches que aún no se había dicho". Y aquí tienes algunos de los posibles usos imaginados para el prototipo:

Citroën Kar-a-Sutra

No es necesario hablar de la mecánica que animaba a este Citroën Kar-a-Sutra ya que habrás notado que no se trataba ni de conducirlo. No hay volante, ni pedales, ni salpicadero... Solo en un prototipo inicial se podía apreciar un volante, algo que desapareció en posteriores evoluciones. Por otra parte, los paneles estriados de la carrocería recuerdan al Mehari que apareció unos años antes, en 1968.

Citroën Kar-a-Sutra

Presentado en el MoMA de Nueva York, el Citroën Kar-a-Sutra no fue el único diseño llamativo de Mario Bellini. De hecho, mucho más tarde, en la Semana del Diseño en Milán 2016, el diseñador presentó la silla Airbump, una pieza inspirada en los famosos protectores de puertas del Citroën C4 Cactus.