El todoterreno mantiene su aspecto original, aunque esconde algunas sorpresas bajo su piel.

Aunque parezca mentira hoy en día, el Range Rover, que nació en 1970, durante años no fue precisamente un modelo exclusivo ni de lujo, aunque es cierto que sí estaba un poco más cuidado que, por ejemplo, el Land Rover Defender, que era un todoterreno puro y duro, sin apenas concesiones a la comodidad de sus ocupantes.

Hablamos de un modelo pensado para el campo, como auténtica 'mula' de trabajo, y que, por lo tanto, contaba con soluciones como asientos tapizados en vinilo o un salpicadero fabricado en material plástico, lo que permitía lavar el coche de una forma más sencilla. Nada que ver con un Range Rover actual, que puede ir hasta arriba de cuero, madera y demás materiales nobles.

Galería: Legacy Overland Range Rover (1990)

Desde 1970 se comercializó únicamente en carrocería de dos puertas, como la de las imágenes (aunque este ejemplar data de 1990), si bien a partir de 1981 también se vendió en variante de cuatro puertas, algo más práctica.

En este caso, la firma Legacy Overland presenta un Range Rover Classic de 1990, que ha servido como base para crear una preparación moderna, con comodidades actuales, pero con un aspecto clásico. Según la compañía, se han empleado miles de horas de mano de obra en la restauración del modelo británico.

Legacy Overland Range Rover (1990)

Para empezar, bajo el capó de este Range Rover encontramos un motor que poco tiene que ver con el modelo original. Hablamos de un 6.2 V8 LS3 de General Motors, como el que equipaban los Chevrolet Camaro SS y Chevrolet Corvette C6, que ofrece una potencia de 436 CV a 5.900 rpm y un par motor máximo de 576 Nm a 4.600 vueltas.

El bloque LS3 de ocho cilindros en V, que es un gran paso adelante con respecto al 3.9 V8 de origen de este Range Rover, que ofrecía en la época alrededor de 180 CV, se combina con una transmisión automática 4L85e, de cuatro velocidades.

Legacy Overland Range Rover (1990)

Aunque a nivel estético se mantiene la esencia del Range Rover de serie, bajo la piel del modelo también hay diferentes componentes mecánicos que se han sustituido, incluyendo nuevos diferenciales, una caja de transferencia LT230 con elementos reforzados o discos de freno Britpart en ambos ejes. 

Por fuera, luce la pintura metalizada Jade Dark Green, un color verde oscuro, además de faros con tecnología de tipo LED, focos auxiliares Hella Rallye 100, llantas de aleación originales de cinco radios (aunque restauradas, con espaciadores y neumáticos BFGoodrich) o una suspensión con muelles de alto rendimiento, que además contribuyen a elevar la altura de la carrocería en 2,5 centímetros.

Para terminar, el habitáculo se ha terminado a mano, con costuras de color negro para los tapizados, en símil de cuero, alfombrillas de fibra negra y, aunque se ha querido mantener lo más parecido al modelo de serie, de 1990, se ha incorporado un receptor de Bluetooth (firmado por Sony) a la radio original Blaupunkt.