¡El Volkswagen Type 3 luce mejor que nuevo!

En estos tiempos difíciles de confinamiento por el coronavirus, resulta más agradable que nunca leer historias tan increíbles como esta. En esencia, un hijo encontró el coche de su padre después de una búsqueda que se alargó durante varias décadas y lo dejó perfectamente restaurado. Si quieres saber más datos de este relato, continúa leyendo. 

Lynn Pfenning y su familia eran y son unos apasionados por los Volkswagen. Su padre tenía un Beetle de 1965 que, desafortunadamente, sufrió un accidente contra una vaca. Poco después de este contratiempo, en 1967, el padre de Lynn compró un Type 3 fastback por unos 2.200 dólares. El 'trabajo' de Lynn era lavar el coche familiar todos los sábados antes de ir a la iglesia.

Después de ocho años, su padre vendió el coche a un granjero local que, a su vez, se lo regaló a su hijo, que resultó ser amigo de Lynn.

Galería: Volkswagen Type 3 restaurado

Pasaron los años y el coche se quedó finalmente almacenado en un granero durante casi dos décadas. Pfenning siempre vigiló el coche, incluso después de ir a la escuela de oficios, formarse como electricista y trabajar en una planta de automoción durante 20 años. De hecho, siempre quiso añadir el ejemplar de su padre a su creciente colección, que ya incluía un Beetle de 1963.

"Cada varios años, yo preguntaba al dueño si estaba dispuesto a vendérmelo", aseguró Lynn, pero siempre encontraba un no por respuesta. Sin embargo, en 2013 descubrió que el coche estaba a la venta. Se encontraba en mal estado, ya que se había utilizado para evitar la dispersión del ganado en la granja.

Los daños en las puertas y el frontal aplastado, además de un motor gravemente dañado por un nido de ratones, hicieron necesario realizar un trabajo ímprobo de restauración. "Fue como pelar una cebolla: una vez que empecé a retirar las capas, comprobé las múltiples heridas del coche", dijo Pfenning.

Finalmente, Lynn necesitó casi 40.000 dólares para 'resucitarlo' y añadir componentes personalizados, además de jornadas de 10 y 12 horas, durante los fines de semana. Incluso reconstruyó el motor y elaboró un interior a su gusto. La pintura exterior se reemplazó por la Candy Brandywine, un opción popular en los años 30. 

Volkswagen Type 3 restaurado

Una vez acabado, el coche participó en el concurso de la Feria Estatal de Dakota del Norte, donde obtuvo el primer premio al mejor coche clásico. Su padre, que tenía 83 años, desfiló con él. Desde entonces, el Type 3 ha participado en otras competiciones, donde ha conseguido otros galardones, superando incluso a modelos de BMW y Porsche de su misma época. 

"Compartir esta experiencia con él ha hecho que cada centavo invertido haya valido la pena", aseguró Lynn. Sin duda, ¡una gran historia!