Se trata de un modelo de competición en el que se basó el posterior 22B.

Los aficionados a los rallies reconocerán en el Subaru Impreza 22B STi, de finales de los 90 del siglo pasado, a uno de los coches míticos del campeonato mundial. En esa línea, el vehículo de la firma japonesa que aparece en el vídeo que acompaña a esta noticia parece un 22B (tiene los pasos de rueda ensanchados, un gran alerón trasero y un épico capó con varias tomas de refrigeración que lo hacen inconfundible).

Pero, en realidad, no es un 22B, ni tampoco una copia de un 22B. De hecho, el Impreza 22B debe su existencia al vehículo que estás viendo, porque es un Subaru WRC original, construido por Prodrive, de 1998, que ahora vive una segunda juventud, matriculado y listo para poder circular por la calle de forma legal.

Galería: Subaru Impreza WRX Prodrive matriculado

El vídeo es obra de JDM Masters, que lo ha colgado en su canal de YouTube. Gracias a las imágenes, con una duración de 45 minutos, conocemos un poco más la increíble historia de este exWRC.

A lo largo de los minutos vamos conociendo muchos datos y detalles del proceso de transformación del coche. Hablamos de un icónico Impreza STi, con carrocería de dos puertas, como el que condujeron leyendas de los rallies como Colin McRae y Richard Burns. Burns acabaría proclamándose campeón del mundial de la especialidad, en 2001, con un Impreza de la siguiente generación.

Dicho todo lo anterior, se trata de un vehículo forjado por Prodrive. En un inicio, Subaru lo utilizó como un vehículo de pruebas, pero finalmente decidió que participase en algunos rallies del campeonato enrolado en equipos satélite de la marca.

Subaru Impreza WRX Prodrive matriculado

El vídeo no recorre la historia completa del coche, pero nos enseña fases interesantes del proceso de transformación, como el cambio del volante, del puesto derecho al izquierdo en varias ocasiones hasta terminar en su configuración actual. Su propietario japonés lo ha dejado, definitivamente, en el lado derecho.

Subaru Impreza WRX Prodrive matriculado

También sabemos que su actual dueño adquirió, básicamente, la carrocería, sin ningún elemento de transmisión. Para solucionarlo, el compró un tren motriz completo, procedente de un S204 STi, lo que le permitió disponer de un motor con 320 CV de potencia y una caja de cambios manual de seis velocidades; una ventaja frente a la caja secuencial original de competición, poco recomendable para un uso diario.

Subaru Impreza WRX Prodrive matriculado

Por otra parte, el propietario ha hecho un esfuerzo considerable por mantener el mayor número de elementos originales de Prodrive. La suspensión y el equipo de frenos son de serie, al igual que los asientos y las llantas doradas de seis radios.

En el interior apreciamos los primeros cambios, obligados por la necesidad: el nuevo tren motriz requiere su propia electrónica y una instrumentación especifica. El alerón trasero se obtuvo de otro Impreza Prodrive y, en realidad, pasó un tiempo en el coche conducido por el propio Richard Burns. Incluso se puede apreciar el desgaste provocado por el uso en competición.

Subaru Impreza WRX Prodrive matriculado

Coincidirás conmigo en que poseer un 22B es bastante raro. Pero tener un Impreza de Prodrive original, en el que se basó el 22B, es jugar en otra liga. Por ese motivo, si eres un seguidor del Mundial de Rallies y si añoras los días de gloria de Subaru a finales del siglo pasado, supongo que estarás deseando pasar tus próximos 45 minutos, conociendo la historia de esta leyenda de regreso a la actualidad. Disfruta.

Fuente: JDM Masters, vía YouTube