El fabricante italiano está preparado para tener éxito durante la próxima década. Aquí está el porqué.

A juzgar por cualquier métrica aplicable a un fabricante de modelos de alta gama, Lamborghini está en racha. El año 2019 ha sido el más potente a nivel de ventas de los 56 años de historia de la compañía, con un impresionante 96% de aumento de las entregas durante la primera mitad del año fiscal con respecto al mismo periodo de 2018, en gran parte debido a la enorme demanda de su nuevo SUV, el Lamborghini Urus

La marca de Sant'Agata Bolognese, en Italia, sigue manteniendo también el primer puesto en lo que se refiere a tiempos de vuelta de coches de producción en el afamado circuito alemán de Nürburgring. Algo de lo que pueden sacar pecho gracias al pilotaje de Marco Mapelli y su devastador 6:44.97 a los mandos de un Aventador SVJ, allá por julio de 2018. Por su parte, la división de competición de la casa también ha tenido éxitos significativos, llevándose durante la temporada 2019 el título de constructores de la IMSA GTD y el campeonato International GT Open.

Pero, como muchos fabricantes de vehículos exóticos, Lamborghini también ha afrontado tiempos turbulentos en el pasado, lo cual es un recordatorio de que en un negocio tan ferozmente competitivo como el de los automóviles, la prosperidad no es algo que se pueda dar por supuesto. La fortaleza actual de la empresa es resultado de una serie de factores que no solo han contribuido al posicionamiento de la marca, sino también a marcar el rumbo para un éxito continuado a lo largo de la próxima década. Veámoslo en detalle.

Algo más que una cara bonita

Los diseños espectaculares y los potentes motores han sido el sello de Lamborghini desde que el primer 350 GT con motor V12 salió de la fábrica, allá por 1964. Pero en una época en la que las berlinas familiares de 700 CV se ven como algo normal, los fabricantes de superdeportivos no pueden dormirse en los laureles. Por tanto, modelos como el Huracán EVO Spyder no son notables simplemente por sus llamativas siluetas o por sus prestaciones en línea recta, sino también por sus sofisticadas tecnologías, que hacen a estas máquinas muy capaces pero también muy civilizadas para un uso diario.

"Esto es básico", nos contaba el máximo responsable técnico de Lamborghini, Maurizio Reggiani, durante el Concurso de Elegancia de Pebble Beach, el pasado verano. "Estos sistemas del coche nos permiten interpretar mejor las expectativas del conductor. Por ejemplo, si eliges el modo Sport, probablemente quieras divertirte un rato. Así que con el eje trasero direccional y el reparto selectivo de par, hacemos que el coche pueda mantener un ángulo de derrape controlable si el conductor así lo quiere, y los sistemas están diseñados para ofrecer la confianza necesaria como para buscarle las cosquillas al coche. Lógicamente, si el conductor elige el modo Strada, entendemos que quiere un coche estable y fácil de gestionar". Y esto significa que la distribución de par entre ejes del vehículo, la dureza de la suspensión, los controles de estabilidad y otros parámetros ajustables, serán adaptados convenientemente.

Galería: Lamborghini Aventador SVJ Roadster 2020, primera prueba

Aunque hay aspectos fundamentales que son sagrados para la compañía (como los motores V10 y 12 atmosféricos de los deportivos de la marca), Lamborghini también ha mostrado interés por tomar otros caminos, optando por el uso de un 4,0 litros V8 biturbo de 650 CV para dar vida al Urus, en parte por el par motor a bajas vueltas que ofrece. Se trata del primer Lamborghini de producción que ha recurrido a la sobrealimentación (por turbo), y ese potenciado motor, junto a soluciones inteligentes como el reparto selectivo de par o maravillas como discos de freno delanteros de carbono de 17,3 pulgadas (440 mm) junto a pinzas de diez pistones, conforman un SUV de casi 2,2 toneladas capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y marcar tiempos de vuelta más rápidos que los del Gallardo original.

Con todo, no debería resultar una sorpresa que el Urus, junto a los superdeportivos Huracán y Aventador, hayan sido bastante populares en los últimos años. De hecho, se ha hablado de limitar en los próximos años la producción de la marca a 8.500 unidades en total, con el objetivo de mantener la exclusividad de la marca y conseguir unas ventas estables.

Cambio de imagen

Crear un producto atractivo es una cosa, pero el marketing efectivo es otra bien distinta. Afortunadamente para Lamborghini, este es otro de los factores del negocio de la empresa que también destaca por encima del resto. Anuncios como este llamado "Lamborghini Real Lover" (vídeo debajo), que te toca la fibra al mismo tiempo que captura la esencia que hace tan seductores a los deportivos exóticos italianos, dejan claro que la compañía sabe perfectamente quién es su público y por qué le importan tanto los coches.

Y hay mucho más que simples anuncios inteligentes, no obstante. Redes sociales como Instagram, donde Lamborghini supera a Ferrari con casi un 30% más de seguidores, sumando 24,6 millones, permiten al fabricante aprovechar sus vistosos diseños al mismo tiempo que asocian la marca a una imagen, ya sea la de un piloto de carreras o la de un adinerado famoso.

También hay mucho 'merchandising' en el universo Lamborghini, lo que sirve como una fuente adicional de ingresos, además de como una forma de asociar un estilo de vida (aspiracional, por ejemplo) con los productos de la compañía. La marca ha arrancado incluso una asociación con LEGO, con dos nuevos kits recién anunciados, del Urus y el Huracán. 

Liderazgo

Aunque muchas de estas piezas del puzzle están presentes desde hace tiempo, hay que darle mucho crédito al actual CEO de Lamborghini, Stefano Domenicali, por llevar el timón del barco italiano en la dirección actual.

Lamborghini Huracan Evo RWD 2020
Lamborghini Aventador SVJ Roadster 2020, primera prueba
Lamborghini Aventador SVJ Roadster 2020, primera prueba

Nacido y criado en Imola, Italia, Domenicali pasó gran parte de su niñez en el circuito de carreras 'Autódromo Enzo e Dino Ferrari', ayudando en el paddock durante los fines de semana de carrera, y su curriculum incluye un largo periodo de tiempo como jefe del equipo Ferrari de Fórmula 1, antes de que Audi lo contratara en 2014.

"La gente que conforma el negocio es lo que más me importa. Todo gira en torno a un equipo increíblemente apasionado y dedicado" -Stefano Domenicali-

Dos años más tarde, sustituyó a Stephan Winkelmann al mando de Lamborghini. Y no era precisamente un reto pequeño. Durante sus 11 años de liderazgo, Winkelmann llevó la compañía por un camino de crecimiento estable, doblando finalmente las ventas anuales y ampliando la plantilla en más del 50%. También supervisó el lanzamiento de dos de los tres modelos que Lamborghini todavía vende hoy en día, aunque actualizados. Pero, teniendo en cuenta el año récord que han marcado en 2019, Domenicali parece estar haciéndolo bastante bien.

"Siempre planeamos que el Urus contribuyera a doblar el volumen de producción, y estamos ya camino de conseguirlo", comentaba el ejecutivo a Luxury London, el pasado mes de abril. "En este sentido, para mí personalmente, todo se reduce a la gente: eramos 1.750 empleados a finales de 2018, habiendo sido contratados en los últimos cinco años el 70%. La gente que conforma el negocio es lo que más me importa. Todo gira en torno a un equipo increíblemente apasionado y dedicado."

Galería: Lamborghini Urus 2018 primera prueba

Lo que depara el futuro

Llevando la vista al frente, en el horizonte parecen estar el sucesor del Aventador, un GT 2+2 completamente nuevo y la hibridación para toda la gama. "Los superdeportivos son diferentes a los coches normales, pero a medida que la electrificación y la hibridación se convierten en parte del mercado, es básico asegurar que nuestro equipo de I+D estudie estos aspectos para nuestros coches del futuro", explicaba Domenicali.

"El primer paso hacia la electrificación estará representado por la hibridación de nuestra próxima generación de superdeportivos, así como del Urus." Así que, aunque el Sian en edición limitada no anticipa el diseño futuro del próximo buque insignia de la compañía, su sistema de propulsión híbrido sí podría ser un adelanto de lo que llevará bajo el capó: combina un 6,5 litros V12 atmosférico con un sistema mild-hybrid de 48 voltios, para un total de 830 CV.

En cualquier caso, no resulta arriesgado asegurar que la futura oferta de Lamborghini seguirá la tradición de la compañía en cuanto a producir máquinas que aceleren el pulso y atraigan miradas a partes iguales. "En el futuro, nuestra gama tiene que seguir siendo superdeportiva", concluyó el italiano. "En eso es en lo que debemos centrarnos".