A falta de un motor bóxer de seis cilindros, el preparador eligió el propulsor de un Tesla Model S Performance.

El SEMA Show que se ha celebrado en Las Vegas sigue siendo una cita automovilística que no deja de sorprendernos; en esta edición, también con coches eléctricos, como el Porsche 911 obra de RWB que estás viendo.

Una tendencia, la de la 'reconversión eléctrica', que continúa creciendo y que cada vez seduce a más preparadores de todo el mundo.

Galería: Porsche 911 eléctrico de RWB

En este caso, RWB ha tomado como punto de partida un 911, de 1977, con un aspecto esculpido, gracias a un kit aerodinámico específico, unas magníficas llantas BBS cromadas, con neumáticos Toyo R888R, suspensiones rebajadas, frenos del especialista StopTech, un volante MOMO Indy Heritage y salpicadero de color marfil.

Además, encontramos algunos detalles vintage repartidos por el interior, incluidos los asientos de un Porsche 365 Speedster originales, creados por el propio Akida Nakai, el fundador de la compañía Rauh-Welt Begriff. 

No obstante, el cambio más significativo lo encontramos en el capítulo mecánico. Debajo del capó no veremos ningún motor bóxer de seis cilindros... sino el propulsor eléctrico de un Tesla Model S Performance.

RWB no se ha andado por las ramas, ya que su E-RWB, tal y como lo denomina el preparador, desarrolla unos impresionantes 563 CV. En términos de prestaciones, RWB afirma que esta potencia equivale a unos 700 CV en un superdeportivo actual con motor térmico.

Porsche 911 eléctrico de RWB

De momento, el preparador deja claro que se trata de un vehículo único. Sin embargo, deja abierta la posibilidad de desarrollar más unidades en serie limitada, siempre que se produzca una demanda por parte de la clientela.

Tampoco tenemos muchas dudas de que si eso llegase a producirse, tendrías que preparar un cheque con bastantes números. El nivel de acabados es excepcional y el habitáculo configurado con solo dos asientos, de tipo baquet, más las barras antivuelco cromadas, aportan el toque competitivo a un vehículo de aspecto vintage, pero con tecnología del siglo XXI.