Aunque emplea una plataforma desfasada, la línea coupé del SUV le aporta distinción.

Hace un año, Skoda presentó el Kodiaq GT, una derivación coupé del SUV checo, destinado al mercado chino. Hoy, la marca repite operación con el Kamiq GT, también con esa misma fisonomía pasional e igualmente pensado para el país asiático.  

Como puedes comprobar en las fotos, el modelo aparenta más lujo y distinción que el vehículo europeo, gracias a las inserciones cromadas y a un techo con mayor caída a partir del pilar B. El coche lo han configurado entre los equipos de diseño de la República Checa y la compañía SAIC Skoda, en China.  

Galería: Skoda Kamiq GT 2020

Respecto al Kamiq estándar, el GT es ligeramente más largo; en concreto, 19 milímetros. Por su parte, la anchura y la distancia entre ejes no varían. Estéticamente, el frontal del SUV presenta componentes propios, como faros únicos, en lugar de divididos, paragolpes con generosas entradas de aire y una parrilla con lamas cromadas. 

El perfil lateral muestra un nuevo juego de llantas de aleación de 17 pulgadas, en acabado bicolor, y una tira cromada en la parte inferior de la superficie acristalada, que 'invade' el pilar C. En la zaga, los pilotos traseros con tecnología de tipo LED son más anchos que los del Kamiq y presentan una nueva firma luminosa. 

En cuanto al paragolpes, el diseño emula un difusor, aunque han desaparecido las falsas salidas de escape. Completan los cambios el techo panorámico y la pintura exterior Modern Gold. Todo aquel que desee el Kamiq GT con carrocería bicolor, deberá abonar un sobreprecio. 

En el habitáculo, se han aplicado algunos detalles específicos, como la moldura horizontal dispuesta en el salpicadero, con efecto metálico cepillado, y el emblema GT. El cambio más importante reside en unos asientos delanteros deportivos con mayor sujeción lateral y logotipos GT bordados.

Skoda Kamiq GT 2020

Curiosamente, la información que nos ha proporcionado Skoda no habla sobre el motor, pero en el mejor de los casos empleará un propulsor turboalimentado de gasolina TSI, de última generación, aunque no es descartable otra mecánica menos avanzada. 

Eso sí, la plataforma no es la MQB A0, la del Kamiq europeo, sino que el coche chino 'se conforma' con la base PQ34, empleada en modelos de finales del siglo XX, como la cuarta generación del Volkswagen Golf. Ya sabes que, en ocasiones, los chinos te pueden dar gato por liebre...