En lugar de un caballo, como modo de tracción, el responsable del proyecto ha instalado un reactor en la parte trasera.

Seguro que conoces datos sobre la forma de vida de la comunidad amish, a través de alguna película. Se trata de un grupo de personas que viven en Estados Unidos, con un modo de vida tradicional, que huyen de la tecnología y que prescinden de la electricidad.

Tanto es así, que viajan en carrozas tiradas por caballos. Pero estamos seguros de que jamás hubieses imaginado ver uno de estos carros de madera con un reactor, utilizado en las clásicas carreras de aceleración.

Galería: Carroza Amish propulsada por turbina

La explicación no está del todo clara, pero parece ser que el propietario del artefacto, en lugar de adquirir un motor turboalimentado, para conectarlo a uno de los dos ejes del carro, decidió ir más allá y optó por un turborreactor, similar al que utilizan algunos aviones. Con el impulso de los gases de la combustión, la carroza Amish debería salir disparada... al menos en línea recta.

También sabemos que, en el proceso de adaptación del reactor a la carroza, el dueño ha añadido un bastidor auxiliar de acero, para reforzar la estructura del vehículo y que soporte el aumento de peso y la potencia del motor a reacción.

Para rematar la locura, en el interior se han instalado un asiento de competición y un panel de control personalizado, que combina indicadores procedentes de un automóvil, con testigos de aviación.

Carroza Amish propulsada por turbina

Y llegamos al punto álgido de la transformación. Si bien podrías pensar que esto es lo más parecido a un cohete, el propietario afirma que el artefacto es capaz de alcanzar un máximo de 60 millas por hora (96,5 km/h).

No es una velocidad exagerada, es cierto, pero a la vista del tamaño de las ruedas de madera y de la ausencia de una jaula antivuelco, no parece muy recomendable alcanzar velocidades superiores, ante el riesgo de sufrir lesiones graves, incluso fatales.

Carroza Amish propulsada por turbina

En el vídeo que acompaña a esta noticia, puedes ver la carroza propulsada por el reactor y escuchar el impresionante sonido de la turbina. La llamarada azul que se puede apreciar saliendo por la cola del reactor es impresionante, especialmente en la oscuridad.

Sin duda, hablamos de uno de los artefactos, con cuatro ruedas, más extraños que hemos visto en mucho tiempo.
 
Fuente: Barcroft Cars a través de YouTube