La estructura del techo de lona está fabricada en magnesio.

Cuando hablamos del 'Nueveonce' como uno de los deportivos más avanzados de la industria del automóvil, no es una cuestión baladí. Cada generación se supera, en términos de prestaciones, tecnología y reducción de peso.

En este sentido, el nuevo Porsche 911 Carrera Cabriolet (992) no es ninguna excepción y su techo de lona esconde una estructura, sumamente evolucionada, construida en magnesio y con una espectacular forma curvada.

Aunque parezca increíble, la tecnología de la capota recrea una curvatura igual a la del techo del Coupé. El material textil forma un llamativo arco, desde el marco del parabrisas hasta el compartimento donde queda ubicada, cuando circulamos al descubierto.

Asimismo, el fabricante también asegura que existen ventajas desde el punto de vista aerodinámico. La ausencia de pliegues debajo de la tela, además de que no existen interrupciones entre cada sección, evitan que se modifique el diseño fluido de la clásica silueta del 911.

El sistema hidráulico está diseñado desde cero y es más ligero que el anterior, permitiendo capotar o descubrir el habitáculo en apenas 12 segundos, hasta una velocidad máxima de 50 km/h.

Si pasamos a analizar la estructura de la capota, en detalle, sabremos que ahora la conforma una superficie rígida compuesta de segmentos individuales, fabricados en magnesio, que encajan perfectamente entre sí. La estructura está formada por cuatro elementos: marco delantero, dos paneles curvados y la ventanilla trasera.

La evolución tecnológica es tal, que hasta el marco de la ventanilla está confeccionado con magnesio. Asimismo, todas las piezas de este material están unidas de forma cinemática. Gracias a este esquema, solo se necesita un cilindro hidráulico en cada lado para mover toda la capota. El vídeo que tienes a continuación te lo explica de una manera bastante gráfica y sencilla.

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Porsche 911 Cabriolet 2019, una capota ligera y muy pequeña

Otro detalle llamativo es que este innovador sistema requiere de muy poco espacio para el almacenamiento de la capota. Para que te hagas una idea, una vez plegada, solo ocupa 23 centímetros de altura por 55 de longitud.

Además, circulando al descubierto, el deflector de aire, con accionamiento eléctrico, está anclado a un aro en forma de 'U', que queda perfectamente integrado en las plazas traseras. Para desplegarlo, solo necesitamos presionar un botón... y ver cómo actúa, en apenas dos segundos. Por supuesto, puede abrirse y cerrarse hasta una velocidad de 120 km/h.

Porsche 911 Cabriolet tecnología de la capota

Por último, el 911 Carrera Cabriolet 2019 añade sistemas de seguridad propios de un vehículo descapotable, como la protección antivuelco automática. Este tecnología está compuesta por un bastidor de aluminio de alta resistencia.

Gracias a esa elevada resistencia, este dispositivo también refuerza la rigidez de la carrocería, aumentando así la firmeza torsional del descapotable alemán. En caso de vuelco, dos módulos pirotécnicos, ubicados detrás de los asientos traseros, despliegan unos arcos de seguridad de forma automática, tanto con la capota puesta como con ella quitada.