Con el modo Top Speed activado, desarrolla 13 CV de potencia...

En 2019, Bugatti está celebrando su 110 aniversario, por lo que no resulta extraño que la compañía de Molsheim esté homenajeando a algunos sus modelos más icónicos.

De hecho, tras rendir tributo al Bugatti Type 57 SC Atlantic, con el excepcional La Voiture Noire, la marca francesa ha vuelto al pasado para rescatar un ilustre automóvil de su historia.

Bugatti Baby II: un homenaje al Type 35

Apodado Baby II, este pequeño coche (tiene dos tercios del tamaño del modelo original) es el Bugatti más adorable y económico que puedes comprar. Está inspirado en el Type 35 del que se fabricaron 500 unidades, entre 1927 y 1936.

Aunque lo realmente interesante es que se trata de uno de los coches de competición más exitosos de la historia, al conseguir victorias en más de 1.000 carreras y establecer 47 récord mundiales. 

Evidentemente, a diferencia del Chiron, no incorpora un propulsor 8.0 W16, con cuatro turbocompresores y 1.500 CV de potencia, pero lejos de lo que pueda parecer, no se trata de un modelo para niños...

Principalmente, porque está dotado de un motor eléctrico de 1,3 CV de potencia, en modo infantil, y 5 CV para adultos, en los que cuenta con una velocidad máxima de 20 y 45 km/h, respectivamente.

Pero si eso te parece poco, siempre puedes desconectar el modo de conducción Top Speed (heredado de los Chiron y Veyron), en el que la potencia se incrementa hasta los 13 CV y desaparece el limitador de velocidad... aunque no se han facilitado datos sobre las prestaciones con este programa activado.

Bugatti Baby II

Cuesta lo mismo que un Renault ZOE

Hay una diferencia fundamental respecto a los Bugatti del mundo real: no recurre a un sistema de tracción total, sino a un esquema de propulsión trasera.

Además, desde el punto de vista técnico, no escatima en tecnología, ya que la batería de iones de litio es extraíble, cuenta con un sistema de recuperación de energía en las frenadas e, incluso, hay un diferencial de deslizamiento limitado. Este coche está acabado en azul Racing, aunque no es la única pintura disponible. 

El automóvil de juguete, exhibido en el salón de Ginebra de 2019, carece de faros, pero Bugatti promete que, cuando salga a la venta, contará con un sistema de iluminación. Por los 30.000 euros que cuesta, será mejor que los tenga. Al menos, el escudo de la compañía está fabricado en plata maciza, al igual que el del Chiron.