Podríamos estar ante la carrera más lenta de la historia.

Reconozco que tengo un lado perverso que me hace disfrutar de las competiciones estúpidas. Ver quién puede repetir más veces la misma palabra a lo largo del día, quién chuta mejor con la pierna izquierda o ver cuál de esos dos jubilados, que cruzan el vagón de metro a toda 'velocidad', conseguirá el último asiento libre. 

Nos encantan, aunque no sean muy veloces

Por eso, no me he podido resistir a escribir esta noticia, en la que puedes ver dos coches clásicos, extraordinariamente lentos, ganando velocidad tan deprisa como pueden, para alzarse con la victoria. Se trata de un Suzuki Samurai, de 1997, y un Volkswagen Beetle clásico, de 1971. Es algo así como un caracol y una tortuga luchando frente a frente. Pese a todo, reconozco que me encantaría ser propietario de uno de estos dos vehículos.

Tienen potencias parecidas

Ambos modelos están impulsados por mecánicas atmosféricas de gasolina. Mientras que el TT japonés recurre a un propulsor de gasolina de 1,3 litros y cuatro cilindros en línea, asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades, el icónico Volkswagen Beetle emplea un motor bóxer, con cuatro cilindros y 1,6 litros, situado en posición trasera y aparejado a una transmisión manual, de solo cuatro relaciones.

Cuando salieron de fábrica, ambos modelos declaraban una potencia de 45 kW, que equivaldrían a 61 CV, aunque la forma de transmitirla al suelo es distinta: mientras que el Samurai es un modelo de tracción total, el Beetle recurre a la propulsión trasera.

Si como yo, tienes un lado perverso y unos cuantos minutos libres, te recomiendo que no te pierdas el vídeo que ilustra esta noticia. ¡Seguro que no te arrepientes!

Fuente: TFLnow, vía YouTube