Este biplaza demostró que el coche y la moto no son vehículos antagónicos...

En el salón de París del año 2000, Peugeot organizó un concurso internacional de diseño. Para mostrar qué tipo de creaciones deseaba ver, desarrolló una serie de concept cars, englobados bajo la denominación City Toyz, entre los que se encontraba nuestro protagonista, el VrooMster.  

Este ejercicio de estilo, creado por el Centro de Diseño de la casa francesa, no pretendía acercar un futuro modelo de producción. Todo lo contrario, era un vehículo totalmente lúdico, cuyo objetivo teórico era revolucionar la movilidad urbana, fusionando las cualidades de un coche y una moto. 

El Peugeot VrooMster medía 3,16 metros de longitud, 1,52 de anchura y 1,36 de altura, combinados con una distancia entre ejes de 2,10 metros. Sin duda, eran dimensiones perfectas para desenvolverse por la ciudad y poder aparcar en pequeños espacios, perdiendo muy poco tiempo. 

Entre las muchas peculiaridades del vehículo, podemos resaltar que la carrocería estaba confeccionada en fibra de carbono y que las dos plazas estaban ubicadas una detrás de la otra, como en una motocicleta. Por cierto, los dos ocupantes iban bien sujetos con sendos cinturones de seguridad, con tres puntos de anclaje. 

Galería: Peugeot VrooMster 2000

Parabrisas y techo panorámicos

Aún podemos citar más datos anecdóticos. Por ejemplo, la ubicación del depósito de combustible, situado entre las piernas del conductor. También, el enorme parabrisas panorámico, que se extendía hasta el acompañante, cuya parte posterior podía bascular hacia arriba para facilitar el acceso y la salida de los ocupantes.

El motor elegido para este singular prototipo fue un bloque atmosférico de 1,6 litros y 16 válvulas, con 109 CV, empleado en algunos Peugeot de la época como el 206. 

Lógicamente, el Peugeot VrooMster se quedó como un mero automóvil de laboratorio, pero la firma gala demostró que era posible fusionar dos tipos de vehículo, a priori, incompatibles: coche y moto.