Si el vehículo en cuestión puede derrapar, el tamaño nunca será un inconveniente...

"Mad" Mike Whiddett es un célebre y alocado piloto, ganador de todo tipo de eventos profesionales de drift, que cuenta a su servicio con un Mazda RX-8 bien preparado y altamente personalizado. Por otra parte, Eduard Nikolaev ha cosechado múltiples victorias en el Rally Dakar y conduce un camión Kamaz de tamaño más o menos gigantesco.

En el vídeo que acompaña a la noticia, esta extraña pareja se reúne en San Petersburgo, Rusia, para demostrar las habilidades de sus pilotos al volante. Si tomamos como referencia la descripción del mismo, podemos hacernos a la idea de que ambos vehículos generan unos 1.000 CV de potencia... aunque se escondan en 'envases' completamente distintos. 

Whiddett comienza el espectáculo haciendo derrapar el RX-8 entre los pilares de un almacén vacío. Sin duda, un escenario poco propicio para las dimensiones del Kamaz, que se une al deportivo de motor rotativo ya fuera del edificio. 

Desde luego, resulta impresionante la manera en que se mueve el camión, con un Nikolaev que es capaz de llevar a cabo unas derrapadas de escándalo... sin esfuerzo aparente.

Sin embargo, Whiddett también tiene un mérito tremendo; al menos, en términos de valor. Desde luego, no tiene que resultar sencillo ver tan de cerca a una bestia como el Kamaz, que podría aplastarle ante el mínimo error de apreciación de su piloto. 

Además, encontrar la velocidad adecuada entre ambos, para llevar a cabo la coreografía, seguro que fue una tarea bastante estresante... Aunque, a la vista del resultado, toda la tensión vivida ha merecido la pena. 

Fuente: Murat Gunarslan, vía YouTube